Carta a Fito Salume, jefe de la quinta columna

Estimado Fito Salume:

Bienvenido al ring. O más bien al escenario. Ya tenemos un quinto candidato. Más bien, diría yo, la quinta columna. Según la Real Academia Española, la expresión quinta columna se refiere a un “grupo organizado que actúa clandestinamente en el terreno de un bando para favorecer al enemigo”. Viene de la guerra civil española, de una estrategia de los golpistas franquistas.

Usted, con su partido-empresa Democracia Salvadoreña, está tratando de pescar en aguas de la derecha, con consignas de derecha, para abrir el camino al FMLN para recuperar la alcaldía de San Salvador. Es difícil que funcione esta estrategia, porque es demasiado obvio que usted no compite por la alcaldía, sino por un pedazo del pastel que controla y reparte el FMLN.

Usted nos vendió la idea de que su alianza, que ya tenía pactada con los Bukele, fracasó por el veto del FMLN. La verdad es que simplemente llegaron, entre todos (los Salume, los Bukele, y el FMLN), a la conclusión que es más conveniente que usted siga manteniendo banderas de derecha para restar votos a Edwin Zamora. Y que para que esto tenga por lo menos un mínimo resultado, tuvieron que inventarse un quinto candidato con cierto peso: usted mismo, el dueño del partido.

Porque la idea de lanzar a Norman Quijano como candidato de este su partido pantalla de un imperio de trigo obviamente no era más que el intento de minar el prestigio del alcalde Norman Quijano. Hicieron mal el cálculo. Todos sabemos que Norman es buena gente y que no los iba a mandar públicamente al carajo, pero también todos sabemos que no es pendejo. Ni mucho menos tránsfuga, como otros que usted ya coleccionó en su partido.

Cualquiera que no sea tan diletante en política como usted sabe que el truco de la quinta columna sólo funciona cuando no es obvio. La gente ya no cae en trampas de bobos. Así que usted y su partido, con esta maniobra, se van a quemar de una sola vez. Enhorabuena. Porque el esquema partidario de El Salvador no necesita partidos creados por y para beneficio de una empresa. Además, el espacio que quiere ocupar para restarle votos a Edwin Zamora ya está ocupado por otro partido y otro candidato, que también están en buen camino a su definitivo entierro político.

Por otra parte, Cambio Democrático y su candidato Roberto Cañas representan un proyecto legítimo. No son, por nada, quinta columna de ARENA para restarle votos al Frente. Están intentando de recuperar el espacio legítimo de la izquierda democrática, que con mucho éxito construyó el Dr. Héctor Silva en San Salvador – y que echaron al traste cuando hicieron alianza con Mauricio Funes y el Frente.

El único “beneficio” que el FMLN va a lograr con estas maniobras es que el proyecto Bukele tendrá tres voceros en los debates entre candidatos, en vez de uno.

Felicidades, don Fito, por este destacado papel que asumió en esta pantomima.
Paolo Lüers
(Mas!/El Diario de Hoy)

Columna transversal: Renovación versus moda

En el año 2008, cuando recién fue anunciada la candidatura de Mauricio Funes, me metí en un debate controversial con muchos de mis amigos de años, quienes vieron en esta candidatura la oportunidad histórica para renovar la izquierda. Héctor Silva, Roberto Turcios, Brenny Cuenca, Héctor Dada, Carlos Aparicio, Alex Segovia, igual que yo y otros muchos, habían sido durante 20 años críticos de la transformación del FMLN en un clásico partido centralista y vertical, que se negaba al pluralismo y la democracia interna. Fueron protagonistas de una izquierda democrática, moderna, abierta y pluralista, que no lograba convertirse en fuerza política relevante, pero tenía autoridad moral.


Al igual que otros integrantes de esta izquierda de corte socialdemócrata, como Salvador Samayoa, Facundo Guardado, Roberto Rubio, me negué a tragarme la mentira que la decisión del FMLN de postular a Mauricio Funes era expresión de apertura y renovación. No sólo no creíamos en Funes, porque jamás se había destacado como alguien que buscaba la renovación de la izquierda, sino además no registramos en el FMLN ningún proceso de debate interno, reflexión histórica, apertura hacía la sociedad civil. No vimos, en resumidas cuentas, un proceso de renovación de liderazgos e ideología. Era obvio que la decisión de postular a la presidencia a alguien fuera del partido era simplemente resultado de una nueva la estrategia electoral.

En los debates que se generaron, siempre cité como ejemplo la candidatura de Felipe González en España. Dos veces se negó Felipe a aceptar la candidatura del PSOE, hasta que este realizó dos congresos con debates muy fuertes y profundos sobre la reorientación ideológica: de marxista a socialdemócrata. Al fin llegó al poder como exponente de la renovación de su partido – y de España.

Retrospectivamente, el debate del 2009 está resuelto. Funes se fue y dejó al partido FMLN como lo encontró: un partido autoritario y ortodoxo. Muestra de esto: le sucedió en la presidencia el dirigente más conservador y ortodoxo del partido, y no alguien con muestras de cierta visión renovadora como Oscar Ortiz, Hugo Martínez o Gerson Martínez. El FMLN no ha cambiado en nada, está comandado por el mismo triunvirato de José Luis Merino, Medardo González y Sánchez Cerén. En esta secuencia. Funes se fue, y el FMLN siendo castrista y chavista. Solo un poco más corrupto, gracias a ALBA.

En una tertulia larga -la última- en La Ventana, mi amigo Roberto Pineda, Carlos Aparicio y Alex Segovia me querían convencer que apostar a Funes era lo correcto: “Es la oportunidad histórica que tanto hemos buscado. Desde el gobierno vamos a transformar la izquierda. O transformamos al FMLN, o creamos una izquierda moderna, democrática que lo desplaza..”

Tuvimos razón los escépticos que nos negamos a unirnos a la fórmula Funes-FMLN. No transformaron al FMLN, ni le pusieron a la par una izquierda democrática. Llevaron al FMLN al poder, entraron en su gobierno - y no lograron nada en materia de transformar la izquierda.

Hoy el Frente quiere repetir el mismo truco. El mago ahora se llama Nayib Bukele. Nuevamente alguien se nos vende como ícono de la renovación de la izquierda: camisa blanca, campaña sin color rojo, un ciudadano no militante. Pero esta vez no acompañado de intelectuales de izquierda democrática como Héctor Silva y el doctor Dada, sino de expertos en mercadeo, como Peter Dumas, Neto Sanabria, que vienen de la órbita de Tony Saca.

Y nuevamente, el empaque engaña. La candidatura de Bukele jr. no es resultado de un proceso de debate y desarrollo democráticos dentro del FMLN. No existe, como no existió en el 2008 cuando se cocinó la candidatura de Funes. Bukele es, igual como lo fue Funes, producto de una estrategia electoral. Saben que luego de las derrotas que Norman Quijano les dio a Violeta Menjívar y Schafik jr., el FMLN nunca más va a ganar San Salvador con un candidato rojo. Igual que en el 2008, el FMLN está blindado contra el debate interno, la crítica interna, la renovación. Bukele no va cambiar al FMLN ni transformar nada. Ni como candidato, ni como alcalde. El Frente, sabiendo que no puede ganar la alcaldía de San Salvador con un candidato militante, abre espacio para un candidato externo para ver si la quitan a ARENA. Y Bukele, con bastante astucia, juega su papel asignado como renovador de la política. Cambiar la cara para que nada cambie…

Toda esta estrategia estaba diseñada para enfrentarse a Norman Quijano, un candidato de larga trayectoria de militancia den ARENA. Joven contra viejo. Ciudadano contra militante. Renovador contra conservador. Empresario contra burócrata…

Con la entrada de Edwin al ring cambia todo. De repente aparece como candidato un hombre que hace cinco años entró al partido para renovarlo; quien impulsó en ARENA debates internos y articuló una tendencia renovadora que comienza a asumir candidaturas importantes y direcciones internas. Resultado de todo esto, que aun es un proceso incipiente y encuentra muchas resistencia en el partido, ARENA tuvo que entregar a Zamora la preparación y dirección de su Congreso. Con todo esto, Zamora se perfiló como principal impulsador de la apertura, democratización y modernización de ARENA. Tan así que cuando con la retirada de Norman Quijano se creó un peligrosos vacío, el partido tuvo que pedir a Zamora que asuma la candidatura a la alcaldía de San Salvador. La renovación se institucionaliza.

No es cierto que los dos candidatos son de la misma madera. Zamora es empresario de verdad, que ha creado 10 mil empleos. Bukele juega el papel de empresario con el capital de su familia. Zamora es parte de un proceso de debate interno y redefinición de ARENA. Bukele jr. está creando una moda. Zamora tiene todo la capacidad y, al convertirse en alcalde capitalino, tendrá la correlación de fuerza para profundizar y hacer irreversible la a apertura democrática de su partido. Bukele jr., incluso si la renovación fuera su verdadera intención, tendrá cero influencia sobre el desarrollo del FMLN. El FMLN ha creado un blindaje contra la renovación que pesos pesados como Villalobos, Héctor Silva, Facundo Guardado, Oscar Ortiz no han podido penetrar. Mucho menos el heredero de un grupo empresarial que busca poder político.
(El Diario de Hoy) 

Carta a los difamadores que se sientan aludidos

En este caso, no sé a quién dirigir mi carta. Va dirigida a quienes no dan la cara, pero manipulan las noticias para difamar y acusar a quien no tienen el valor de difamar de cara a cara, ni las mínimas pruebas para acusarlo de forma, ante una corte.

Lo más grave y depreciable: Son agentes del Estado - o de la policía, o de la fiscalía o de alguna oficina gubernamental de inteligencia. Sólo ellos pueden tener acceso a las supuestas declaraciones de testigos criteriados. Sólo ellos pueden haber filtrado a los medios las declaraciones que 4 delincuentes detenidos dieron a la policía y la fiscalía - en una investigación que por su naturaleza es estrictamente reservada, porque supuestamente son elementos de acusación en un futuro proceso judicial. Pero como las declaraciones de estos criminales, quienes de esta manera quieren salvar su pellejo, no tienen credibilidad ante una corte, y como no existe ningún elemento de prueba que confirme estas declaraciones, no las presentan a una corte, sino prefieren usarlas para un juicio mediático.

Estoy hablando de las acusaciones contra Raúl Mijango, que cita este lunes, con despliegue de lujo y sin el mínimo esfuerzo de confirmación. La Prensa Gráfica: “Testigos dela fiscalía señalan a mediador de la tregua en delitos”, es el titular. Y el subtitulo dice: “Pandilleros aseguran que Raúl Mijango consentía homicidios.” Y en la nota de tres páginas enteras Mijango sale acusado de ser “el palabrero general de todas las pandillas de El Salvador”; de haber “sugerido una purga” a uno de los jefes pandilleros; de haber dado su consentimiento al asesinato de un policía en Quezaltepeque; y de infinidad de delitos más. Todas estas acusaciones salen de supuestos relatos de pandilleros convertidos en testigos criteriados. O sea, de los archivos de la fiscalía o de la PNC.

Los colegas de La Prensa Gráfica cometen un error que es fatal para la credibilidad de su trabajo: Reproducen estas filtraciones sin ninguna investigación propia, y sin ni siquiera cuestionar con qué criterio y con qué intención sus fuentes anónimas han escogido estos pedazos específicos del universo de declaraciones que ha acumulado la fiscalía. Un periodista no puede dejar a su fuente, mucho menos a su fuente anónima, la decisión sobre qué parte de la verdad se revela y qué parte se esconde.

Han pasado por la fiscalía testigos de todo tipo en esta investigación, pero solo filtraron declaraciones de testigos criteriados que acusan a Mijango. Igual hay docenas de testigos de descargo. Me consta. Soy uno de ellos y conozco a otros. De todos los testigos que no son criteriados (o sea con los cuales la fiscalía no ha pactado beneficios judiciales), y de todos los testigos que no son al mismo tiempo acusados, sino simplemente testigos, nadie ha confirmado las acusaciones a Raúl Mijango.

Es por esto que el fiscal general, luego de que sus fiscales interrogaron a Mijango durante unas 20 horas en dos sesiones, no ha presentado acusación contra él. Incluso le aseguraron que no fue citado en calidad de imputado o sujeto de investigación, sino de testigo. El fiscal general tomó la decisión correcta: No teniendo caso y solamente disponiendo de declaraciones de criminales confesos que no pueden confirmarse, no presentar cargos contra Raúl Mijango. Pero a algunos en la fiscalía o la PNC no le gusta esto y decidieron abrir un juicio mediático, donde no hay reglas de prueba, donde no hay defensa, donde no hay pruebas de descargo, donde ningún testigo criteriado tiene que someterse al interrogatorio de un juez. Y lamentablemente, hay periodistas que se hacen cómplice de esta manipulación, sólo para poder firmar una nota de portada de tres páginas y de gran impacto. A los colegas de El Faro les filtraron la misma información, pero actuaron con decencia y responsabilidad: Escribieron una nota que deja al descubierto que las acusaciones, filtradas por fuentes anónimas, no tienen ningún elemento de confirmación.

Yo tuve la intención  por un tiempo de no seguir escribiendo sobre el tema tan controversial de la tregua, porque quería dejar espacio para que los integrantes del recién creado Consejo de Seguridad Ciudadana discuta sin presiones ni contaminaciones cómo retomar con responsabilidad y transparencia el proceso de diálogo y mediación. Pero otros, para abortar la labor de este Consejo, contaminaron el ambiente y abrieron nuevamente la campaña de difamación y deslegitimación contra la tregua y todos sus protagonistas. En esta situación, callarse no es opción.

No los saludo. Paolo Lüers

Carta al candidato que quiere salvar Mejicanos

Estimado José Andrés Hernández:
Usted es el candidato que ha aceptado el reto más grande de esta campaña electoral: defender por parte de ARENA la alcaldía de Mejicanos. No cualquiera acepta lo que muchos ven como misión imposible. Para muchos, en Mejicanos Arena ya se hundió en toneladas de basura.

Pero nada es imposible en política, cuando uno está dispuesto a encarar el problema. El problema que llevó Mejicanos al borde de convertirse en municipio fallido se llama ARENA. En Mejicanos, o se cambia radicalmente a ARENA, o los ciudadanos cambiarán de partido gobernante.

Obviamente, la actual alcaldesa había que cambiarla. Pero no es suficiente cambiar de alcalde. Tiene que haber una revolución interna, con un concejo totalmente diferente, con otra actitud hacía los ciudadanos, con mucha capacidad para elaborar soluciones prácticas.

Y estas soluciones no pueden esperar para el nuevo período a partir del 1 de mayo. O comienzan ya, o nunca.

Usted ni se preocupe de pulir su discurso. Con ningún discurso usted puede ganar en Mejicanos. Sólo con hechos. Tiene que movilizar, desde ya, a todo su partido, a los empresarios de Mejicanos, a los alcaldes amigos para resolver, en la práctica y con eficiencia, el problema de la basura que agobia a los ciudadanos. Yo sé que esto no es fácil, y que no es posible lograrlo mañana. Pero tenga por seguro: si durante las fiestas navideñas y del fin de año, la gente de Mejicanos no ven que usted tiene limpia la ciudad, no tiene la más mínima posibilidad de convertirse en alcalde. Y en este caso, ni lo merece.


Claro que la culpa tiene la alcaldesa y su pésimo concejo. Pero la responsabilidad la tiene ARENA que los puso a gobernar y tampoco tuvo la capacidad de corregir, sobre la marcha, las graves deficiencias de esta alcaldía. Si ARENA no las corrige ahora, en la campaña, no tiene derecho de seguir gobernando.

Hable con los empresarios para que pongan los camiones. Hable con sus bases para que se conviertan en voluntarios. Hable con los alcaldes amigos que le echen una mano. No es imposible encontrar soluciones.

Si esta acción se convierte en el eje central de su campaña, en vez de andar repartiendo babosadas que solo aumentan el volumen de basura, y si de esta manera usted demuestra capacidad para resolver problemas, usted merece ser alcalde.

No tengo el gusto conocerlo, pero tenga la impresión que usted es el man que puede sacar a la ciudad de Mejicanos del peligro de asfixiarse en la pestilencia que producen la basura y la pudrición política. Saludos y buena suerte, Paolo Lüers
 (Mas!/El Diario de Hoy)

Una ley que crea confusión jurídica

En agosto una noticia impactó a toda la sociedad: "Desbaratan banda que vendía virginidad de niñas en $150". Provocó una tormenta de indignación, incluyendo intentos de linchamiento público mediático y en las redes sociales de presuntos clientes de esta detestable red de prostitución. Y como siempre: el grito al Estado que sea más duro.

Los legisladores, sobre todo en tiempos preelectorales, siempre son bien sensibles a estas tormentas de indignación. Seis semanas después, la Asamblea aprueba, casi con un unanimidad, la Ley de Trata de Personas. No es que los diputados la inventaron en 48 días. No, la tenían en jabón (algunos dicen más bien engavetada) desde hace años. Pero ahora, bajo el impacto de la indignación popular, la aprobaron rápido, a pesar de los múltiples problemas que tenía el proyecto (y por los cuales nunca había avanzado antes en la fábrica de leyes).

Aquí los artículos claves de esta ley:
Artículo 3
Para los efectos de la presente ley, se entenderá por:
a) Explotación humana: cuando una persona dispusiere de la integridad física de otra para realizar actividades de explotación sexual en sus distintas modalidades; …

Artículo 5
Para efectos de esta ley, son modalidades de la explotación humana las siguientes:
5b
Explotación sexual: Todas las actividades tendientes a inducir u obligar a una persona a realizar actos de tipo sexual o erótico con la finalidad de tener un beneficio económico o de otro tipo para sí o un tercero. Esto incluye los actos de prostitución y pornografía.

54 a
El que … facilite, promueva o favorezca, para ejecutar o permitir que otros realicen cualquier actividad de explotación humana, definidas en el artículo 3 de la presente ley, será sancionado con pena de 6 a 10 años de prisión.

Pocas veces he leído una cosa tan enredada y confusa como esta ley. La ley está llena de lo que los juristas llaman "conceptos jurídicos indeterminados".

¿Qué significa "dispusiere de la integridad física de otra"?

¿Qué significa "inducir u obligar"? Al poner ambos términos, "inducir" no puede ser uso de fuerza (esto sería obligar). ¿Qué, en términos jurídicos, es "inducir"? ¿"Inducir" incluye ofrecer pago, seducción, promesas de qué tipo? ¿Significa, entonces, que serán penados los usuarios de la prostitución?

¿Qué es un "beneficio de otro tipo", o sea diferente al económico?

¿Cómo interpretar la frase "Esto incluye los actos de prostitución y pornografía"? ¿Significa que la definición del delito puede incluir actos de prostitución y pornografía, siempre y cuando se cumplan otras circunstancias definidas en esta ley? En este caso, ¿cuáles circunstancias? ¿O significa que incluye todos los actos de prostitución y pornografía? ¿Se convierten en delito y se sancionará penalmente la pornografía y la prostitución? Si es así, ¿por qué la ley no lo dice con claridad? ¿Y existe un consenso de la sociedad sobre esto?

Lo más confuso es el artículo 54 a. Tomándolo de manera literal, significa que vamos a sancionar a quien "facilite, promueva o favorezca … que otros realicen cualquier actividad de explotación humana", pero no a quien de hecho realiza la actividad de explotación humana. Sería absurdo.
Por más que se lee esta ley, y en especial los artículos citados arriba, no queda claro si quieren prohibir la prostitución y la pornografía en general, o solamente cuando se realiza en ciertas modalidades, por ejemplo forzadamente. Son dos cosas diferentes: o cerrar todos los prostíbulos, o supervisar que no exista prostitución forzada.

Tampoco queda claro si se quiere sancionar a los usuarios o clientes de la prostitución, o solamente a los que cobran por facilitar servicios de prostitución: chulos, dueños de burdel. O solamente que se dedican a este negocio usando fuerza y restringiendo libertades. Parece que está distinción, que sería de suma importancia, queda escondida en los términos tan poco precisos como "dispusiere de la integridad física", "inducir", "beneficio de otro tipo", y de la manera impreciso como se introduce el concepto de la prostitución.

Una ley no puede dejar tantas interrogantes abiertas y sujetos de interpretación. Una ley tiene que crear seguridad jurídica. Leyendo la ley me da la impresión de que los 81 diputados que votaron por esta ley no han tomado decisiones conscientes sobre estas interrogantes. Lo peor que puede pasar son imprecisiones en una ley penal, que dejan demasiado espacios de interpretación y, por tanto, de decisiones arbitrarias y corruptas en favor o en contra de un acusado.

Me van a alegar que no soy jurista y que son los abogados y jueces que tienen que entender esta ley, sus intenciones y alcances. No es así: Una ley que no es clara para los ciudadanos no sirve. Y si yo, analizándola como lingüista, no la encuentro clara, de nada sirve que los abogados ofrezcan interpretaciones. Esta ley está mal redactada, la intención y los alcances no quedan claramente definidos. El presidente tendrá que vetar esta ley si quiere cuidar el Estado de Derecho.

Esta ley obviamente fue aprobada para responder a la indignación que en la opinión pública se ha creado por el caso de la red de prostitución de menores descubierta recientemente, y por el escándalo que ha despertado. Se entiende la indignación, pero no podemos permitir que la Asamblea apruebe leyes mal hechas, solo para que la gente vea que los diputados están respondiendo a su clamor.
(El Diario de Hoy)

Carta a los alcaldes de ARENA

Estimados amigos:
¿Cuál es el miedo que ustedes tienen de los concejos plurales? Si no tienen nada que esconder en sus alcaldía, ¿en qué les afecta que en el futuro tengan concejales de otros partidos?

La reforma de los concejos plurales que la Asamblea al fin aprobó, en el fondo es un asunto de transparencia, nada más. Ustedes, como alcaldes, siempre van a tener mayoría en su concejo municipal. Siempre tendrán a su lado un síndico de su partido y confianza. Van a poder tomar todas las decisiones, igual que en sus actuales concejos, siempre cuando tengan el respaldo de su partido. No está en peligro la gobernabilidad. La oposición tendrá presencia, voz y voto en el concejo, pero nunca podrá sabotear su labor como alcaldes. A menos que ustedes, al estilo de caciques, quieran imponer medidas que ni siquiera tengan el apoyo de la totalidad de sus propios concejales. Esto sí puede pasar: Uno o dos concejales de su propio partido pueden hacer unión con los opositores para pararle el tren al alcalde, cuando quiera salir del programa de gobierno municipal acordado o hacer chanchullos.


¿De esto tienen miedo? Pero esto es bueno, a menos que alguien de ustedes quiere seguir jugando a dictadorzuelo o cacique. Ustedes se están oponiendo a la democratización de los gobiernos municipales. Es bueno que en el futuro el alcalde debe tener la capacidad de convencer a sus concejales, en vez de imponerse…

Es bueno también que en el futuro todo lo que se discuta y decida en la alcaldía será transparente. En democracia, la oposición política es el primer eslabón del control sobre los gobernantes. Sin este eslabón no funciona el segundo, aun más importante: el escrutinio por parte de los ciudadanos. Tener miedo a esto es tener miedo a la democracia. No debe exigir gobierno sin oposición que tenga pleno acceso a toda la información y que participe en la toma de decisiones.

Su argumento es: Estamos de acuerdo, pero no ahora. El país no está listo para implementar esta reforma. No, señoras y señores: los únicos que no están listos son ustedes. No quieren rendir cuentas. No quieren tener la oposición dentro de la alcaldía.

Ya metieron a su partido en un gran dilema. Pusieron a sus diputados entre la espada y la pared, los obligaron a dar trámite a una legislación para postergar la implementación de los concejos plurales. ARENA no puede volver a ser obstáculo de la conquista de más democracia y transparencia. En cinco años bajo un gobierno con tendencias autoritarias, ARENA ha implementado el doloroso proceso de transformarse de tapón en motor de la democratización del país. Aparte del mal gobierno del FMLN, esta es su principal ventaja para las elecciones del 2015. Y vienen unos alcaldes que por miedo a la transparencia ponen en peligro esta ventaja.

Edwin Zamora, al sólo asumir la candidatura a la alcaldía de San Salvador, dijo con toda claridad que gobernar con un concejo plural no le asusta. Por lo contrario, lo ve como una oportunidad de desarrollar políticas consensuadas para el bien de la ciudadanía. Tiene toda la razón Edwin Zamora. Precisamente por esto, Zamora es buen candidato: Puede con credibilidad representar a una ARENA renovada y democrática.

Si ustedes obligan a su partido a hacer alianzas antidemocráticas en la Asamblea para impedir los concejos plurales, le regalan al FMLN las elecciones del 2015.

Espero que el partido no se deje chantajear por unos alcaldes que defienden sus feudos. Si no estaban dispuestos a gobernar con un concejo plural, mejor no se hubieran postulado para su reelección, dejando espacio al relevo democrático.

Saludos, Paolo Lüers
(Mas!/El Diario de Hoy)

Carta al fiscal general

Estimado Luis Martínez:
El otro día tuve el gusto de asistir a una gentil invitación a su institución. No tenía idea de qué se trataba y si me citaban en calidad de testigo o imputado. Entonces. acepté la gentil oferta de un amigo y reconocido letrado a acompañarme. Por si las moscas…

Los dos fiscales que me estaban esperando se asustaron cuando vieron quién me acompañaba. Comenzaron a explicar al famoso jurista y constitucionalista que él no podía estar presente en esta diligencia, ya que el interrogatorio de un testigo es de carácter reservado.

La buena noticia para mi era que no estaba acusado de a saber qué delito, sino estaba ahí en calidad de testigo. La mala noticia: Me estaban negando el derecho de contar con asesoría jurídica. Cosa que nosotros rechazamos. Uno de los dos fiscales asignados al caso, del cual aun yo no tenía idea de qué se trataba, comenzó a redactar un acta para hacer constar que me negaba a declarar. Como ciudadano respetuoso a la ley, por supuesto, insistí que tenía toda la voluntad de declarar.


Mi amigo y abogado comenzó a dar cátedra de constitucionalismo básico, explicando que como ciudadano uno tiene derecho a todo que no sea explícitamente prohibido por la ley. Los fiscales nos empezaron a leer párrafos de diferentes leyes, pero en ninguno decía algo como: el ciudadano que declara ante la fiscalía como testigo tiene prohibido acompañarse de un abogado…

En cierto punto del debate me dijeron, casi suplicando, que no me preocupara, que en el momento que dijera algo que me incriminara, ellos inmediatamente me comunicaran que de testigo me estaban cambiando a categoría de imputado – y en este momento tendría derecho a un abogado. La respuesta del letrado que me acompañaba: precisamente para esto estoy aquí, para evitar que mi cliente diga algo que a ustedes puede parecer como auto-incriminación.

Claro, esta discusión jurídica sobre el supuesto peligro de auto-incriminación no me gustó por nada. Entonces, tomé una decisión: Como no hay nada de lo cual me podría incriminar, porque no existe delito, estoy dispuesto a someterme al interrogatorio solito, sin abogado. Salgamos ya de esto, y punto.

Al fin, la solución salomónica, a insistencia de mi abogado: Yo iba a declarar solo, y mi abogado se iba a mantener pendiente afuera, en el pasillo, para que yo pudiera salir a consultarlo en cuanto tuviera la impresión que me estaban haciendo trampas para   incriminarme. Tenía razón. Aunque yo no cometí delito alguno, no hay garantía que no trataran de implicarme en algo. Cosas peores se han visto…

No voy a contar nada sobre el interrogatorio, en respeto al carácter reservado de mis declaraciones. Ni siquiera voy a contar de qué se trataba, solo que tuvo que ver con la investigación general que la fiscalía desde ratos lleva sobre la tregua - y con las declaraciones irresponsables de un ministro del gobierno Funes…

Al fin nunca necesité a mi abogado. Pero su mera presencia, aunque en el pasillo, garantizaba que no me podían hacer trampas serias. Me hicieron las preguntas sobre el asunto que les habían encargado investigar, y les aporté suficientes elementos para llegar a la conclusión que no existía delito de parte de nadie.

Las trampitas que me hicieron, de repente hablando de otras cosas a ver qué pescaban, las pude manejar solito. El asunto, de todos modos, era tan poca cosa que no entiendo como llega a ocupar tanto tiempo de tantos fiscales.

No pasó nada. Momento: ¿Realmente no pasó nada? Pasó que me quedó la fea sensación que la fiscalía está negando a los testigos que llegan a declarar el derecho constitucional de tener asistencia de su abogado para protegerse del peligro de auto-incriminarse y pasar de repente de testigo a imputado o incluso enchuchado. Si me hacen esto a mi que me acompaño de un abogado tan prestigioso, ¿cómo no lo van a hacer a otros todos los días?

Usted, señor fiscal general, como garante del estado de derecho, tal vez puede quitarme esta fea sensación y aclarar este asunto de una vez por todas. Saludos, Paolo Lüers
(Mas!/El Diario de Hoy)

Carta a Ada Michelle Guzmán Sigüenza

Guardé en mis archivos una carta que no me atreví a publicar. La única en más de cinco años de dedicarme a este oficio de escribir cartas. No contando los borradores que me salieron mal o que descarté porque no estaba seguro de los hechos mencionados. Pero este escrito descartado no fue un borrador, fue una carta terminada, bien hecha, me encantaba, y la iba a publicar martes 17 de marzo de 2013 - pero al fin temí que podía ser percibida como si tocaba un asunto demasiado personal y privado… Por esto no la publiqué.
Busqué la carta en mis archivos, cuando leí que Mauricio Funes culpaba a la oposición y a los medios de comunicación del fracaso de su matrimonio con Vanda Pignato. Demasiado descaro. La leí nuevamente, y me di cuenta de que fue un error no haberla publicado en su tiempo. Otra vez se me confirma una regla que ya aprendí de niño: No hay que ahuevarse nunca. Y otra que aprendí en mis días de aprendiz de escritor: La peor censura es la autocensura.

En misión en Los Angeles, con su estilista
Estimada Michi:
Reciba los más cordiales saludos de este servidor de tragos. Como no tengo otra forma de comunicarme directamente con usted, lo hago de esta forma un poco inusual. Vaya a disculpar también que me dirijo a usted con su sobrenombre, pero tome en cuenta que este nombre ya forma parte integral de nuestro lenguaje popular...

Solo quería recordarle que su pasaporte diplomático Número D005383, emitido el 6 de diciembre del año 2011, vence el 5 de diciembre del año en curso.

Como todos sabemos que usted viaja frecuentemente al exterior en importantes misiones del Estado, por favor tenga el cuidado de renovar a tiempo este documento que la acredita como servidora pública. Usted ya sabe los mecanismos que tiene que usar para que le salga sin ningún problema ni atraso - no tienen que ser muy formales ni necesariamente en horas de oficina.

Digo a tiempo porque algunos países no permiten la entrada a su territorio con pasaportes que no tengan validez de más de seis meses. No vaya ser que alguna diligencia importante para nuestra nación se quede frustrada solo porque usted no haya renovado a tiempo su pasaporte diplomático.
Le deseo el mayor de los éxitos en sus delicadas misiones.

Sin más que agregar, se despide Paolo Lüers 
(Mas!/El Diario de Hoy)