Carta al ministro de Seguridad sobre Las Palmas y la Policía Comunitaria

Estimado Benito Lara:
Me parece perfecta la filosofía de la Policía Comunitaria que ustedes dicen que la pusieron al centro de su “política de seguridad ciudadana y convivencia”. Sólo que no es precisamente nueva –me recuerdo de Manuel Melgar, el primer ministro de Seguridad del FMLN, hablando de esto en el 2009.

Ya sabemos que en aquel entonces nunca se implementó esta filosofía, y más bien se siguió con la estrategia de mano dura, aunque por supuesto, como buen ‘gobierno del cambio’, ya no lo llamaron así… Ahora, 5 años más tarde, ustedes abrieron las gavetas y sacaron los estudios y papeles, los desempolvaron - y ya tenemos Policía Comunitaria.

El reto es -y usted tendrá conciencia de esto-: ¿Cómo generar confianza entre la comunidad y las policía que dice que quiere ser comunitaria, es decir, servir a la comunidad?

Donde yo trabajo, en La Escalón, los agentes desplegados como comunitarios, ya están haciendo sus tareas, acercándose a los vecinos, preguntándoles por los problemas de seguridad. Les dije que por favor tengan mucho cuidado. Que no vaya ser que en su intento de acercarse a las comunidades que tienen historial de ser focos de violencia y delincuencia, pero que en los últimos años se han calmado, porque entre todos hemos desarrollado formas de convivencia y de inclusión, la policía comunitaria ajolotara de nuevo el avispero… con golpes e intervenciones que en vez de convivencia y paz vayan creando tensión, desconfianza, conflictos – y nuevamente violencia.

Y precisamente esto está pasando en Las Palmas. Ya las capturas de los jóvenes que ustedes acusan de entrenamientos paramilitares en la cancha de la comunidad causaron mala leche, porque en la comunidad todos saben que las acusaciones son falsas. La noche de jueves a viernes nuevamente Las Palmas fue escenario de un ensayo de cómo no puede funcionar la Policía Comunitaria: otra redada, ya la tercera en dos meses, de jóvenes. Esta vez se llevaron 28 bichos, algunos de ellos los conozco y puedo dar crédito que han estado trabajando por construir convivencia y paz en Las Palmas, entre la comunidad y sus vecinos en la San Benito.

Si esta es la  doctrina de la Policía Comunitaria, Benito, está condenada al fracaso. Usted estuvo con el presidente en Las Palmas. Luego emisarios del FMLN y de varias dependencias han llegado, con bastante frecuencia, para hablar con los jóvenes y a explicarles la política de inclusión y convivencia de este gobierno. Sólo para que de repente les caingan con los mismos operativos de redada como los hicieron cuando la Mano Dura era filosofía oficial del gobierno. Si los acercamientos de la Policía Comunitaria y de los emisarios de ministerios, secretarías presidenciales y del partido terminan en nuevas redadas, los jóvenes de Las Palmas van a ver todo esto como una gran paja. Peor aun, lo van a ver como operativos de inteligencia para seguirlos fregando.

¿Y qué queda, entonces, de la filosofía de la Policía Comunitaria y de la Política Nacional de Convivencia? Nada. Solo el sabor a engaño.

En Las Palmas están trabajando decenas de voluntarios de organizaciones sociales de Glasswing, de iniciativas culturales como Vacil-Arte y la Casa Tomada del Centro Cultural de España, de fundaciones y de proyectos deportivos. Ellos sí están construyendo convivencia y seguridad en esta comunidad. Este trabajo lo están poniendo en peligro ustedes (gobierno y policía) con operativos y redadas como usted ordenó en Las Palmas. Piénselo, ministro.

Lastimosamente nunca hemos tenido oportunidad de hablar de esta problemática y de las experiencias que hemos acumulado en dos años de apoyar el proceso de reducción de violencia. Tal vez un día veamos apertura a un diálogo constructivo.

Saludos, Paolo Lüers  
(Mas!/El Diario de Hoy)

Columna transversal: Defensa de la tregua

Están al punto de lanzar un Consejo de Seguridad Ciudadana, presidido y juramentado por el presidente de la República, dirigido por funcionarios del gobierno, coordinado por el PNUD, compuesto por representantes de las Iglesias y otras personalidades, incluyendo empresarios a título personal. El gobierno todavía está haciendo gestiones para convencer a los partidos políticos y los gremios empresariales que participen.

Quienes tienen la idea que este Consejo va a ser una entidad independiente, que representa a la sociedad civil y concierta con el gobierno, debe leer lo que Casa Presidencial publica en su pagina oficial: “El Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana surge como una iniciativa del presidente Sánchez Cerén para incluir a distintos sectores de la sociedad en la concreción de la estrategia de seguridad, consciente de la importancia de que toda sociedad salvadoreña debe ser partícipe de la solución al problema de inseguridad que vive el país desde hace años (…) Esta instancia forma parte del Sistema Nacional de Seguridad Ciudadana, que dirige el propio Presidente de la República para afrontar de manera integral el fenómeno de la inseguridad en El Salvador.”

Ya en otras publicaciones expresé que la oposición y el sector privado no deberían aislarse de este esfuerzo, pero tampoco dejarse instrumentalizar. Deberían participar con la intención de convertir el Consejo en un ente que pueda producir resultados y que no depende de la presidencia, sino que concierta con el gobierno y certifica ante la cooperación internacional que el gobierno cumple sus compromisos.

En todos los documentos del proceso de formación del Consejo, extrañamente ni siquiera aparecen las palabra tregua y pandillas. Para evitar que el Consejo arranque con un acto de amnesia y represión (no como término policial sino sicológico), aquí reproduzco la sinopsis de un artículo largo que en estos días publicaré en la revista española ‘Tiempos de Paz’, bajo el título: ‘Defensa de la Tregua’.

La tregua, como se ha dado a llamar el proceso de reducción de violencia de las pandillas en El Salvador, produjo en marzo 2012 una reducción de la tasa de homicidios de un promedio diario de 12 a uno promedio diario de 6. Esta reducción se sostuvo estable hasta finales de mayo 2013, debido a la construcción de un sistema nacional de mediación, en el cual participaron los mediadores iniciales, alcaldes, religiosos, ONGs y representantes de las pandillas. El gobierno, mediante el ministerio de Justicia y Seguridad, la dirección general de la Policía Nacional Civil y de la Dirección de Centros Penales facilitó el funcionamiento de este sistema de mediación, respetando el carácter independiente de los intermediarios.
A pesar de los logros de este proceso, que a partir de enero 2013 aterrizó en la concertación de pactos locales de paz y reinserción en 11 municipios (Municipios Sin Violencia), sus promotores fallaron en el intento de generar apoyo en la sociedad civil, en la opinión pública y en el sector privado, para los supuestos principales de este proceso:
-que había que abandonar la estrategia oficial vigente por décadas que había que desmantelar a las pandillas, y desarrollar condiciones para insertarlas en la vida social, legal, y productiva del país;
-que en este proceso de reinserción, gran parte de los pandilleros (se estima que existen entre 40 y 60 mil en El Salvador) y sus bases sociales (se estima medio millón de salvadoreños) iban a abandonar la delincuencia y la violencia, siempre y cuando se les abrieran espacios de inserción laboral y productiva;
-que la única manera de producir esta reinserción, y por tanto pacificación, es en concertación con las pandillas y aprovechando sus liderazgos para genera, administrar y supervisar este proceso colectivo de inserción;
-que este proceso no supone una negociación entre gobierno y pandillas, sino un proceso dentro de la sociedad civil que decide reconciliarse con sectores al margen de la ley
-pero que el gobierno tiene que asumir dos funciones: a) facilitar los mecanismos de mediación; b) aprovechar la reducción de la violencia lograda por la tregua para transformar los guetos donde surge el fenómeno pandillas.

Estos puntos no fueron bien comunicados. Por lo contrario, la oposición política, la fiscalía y los principales medios de comunicación crearon una presión política contra la tregua y la facilitación que el gobierno le brindaba tan fuente que el gobierno, en junio del 2013, se desmarcó del proceso y comenzó a obstaculizar los mecanismos de mediación. De todos modos, el gobierno nunca cumplió su promesa de inversión social en los municipios conflictivos.
Resultado de esto, la tasa de homicidios volvió a subir nuevamente. Sin embargo, al asumir en junio 2014 el nuevo gobierno, las pandillas expresan que mantienen sus compromisos con el proceso de pacificación iniciado con la tregua y exigen al gobierno que resuma su rol de facilitación y que cumplir su compromiso de invertir en la transformación de los barrios. También los mediadores han expresado su voluntad de seguir apoyando el proceso de reducción de violencia.

Al sólo estar disponible la revista con este análisis, de forma completa, con gusto la haré llegar a Casa Presidencial.
(El Diario de Hoy)

Carta a la ministra de Medio Ambiente

Estimada Lina Pohl:
Aunque ya todos tenemos callos por aguantar tanto discurso mentiroso, todavía hay cosas que me causan pena ajena. Que en una ‘Cumbre del Clima’ en Naciones Unidas, o sea en el escaparate de exhibición ante el mundo entero, una ministra de nuestro país venda el SITRAMSS como un aporte a salvar al mundo, es simplemente demasiado descaro. Y yo siempre pensando que usted era diferente, Lina - como no es la típica militante del FMLN, sino una intelectual que por años trabajó muy de cerca de los Verdes de Alemania y su Fundación Heinrich Böll. Pero parece que de la esencia profundamente crítica, rebelde y antiautoritaria de este partido no se le ha pegado nada a usted.


Usted dijo en New York: "Actualmente estamos ejecutando la construcción del Sistema Integrado de Transporte del Área Metropolitana de San Salvador, que transformará radicalmente el transporte público del área metropolitana y constituye una acción nacional de mitigación, al reducir las emisiones significativamente. Exhortamos a la comunidad internacional a apoyar con recursos financieros y técnicos la ampliación del Sistema."

Lina Pohl en Naciones Unidas, con nuestro embajador Rubén Zamora
Todos sabemos que de hecho un sistema moderno y eficiente de transporte público puede ser un gran aporte al país y su sostenibilidad ecológica. Pero también todos sabemos -y usted no puede ser la excepción- que el SITRAMSS que su gobierno está construyendo va en dirección contraria: en vez de hacer más fluido el tráfico, lo está convirtiendo en más caos, incluyendo el transporte público.

Ir a Naciones Unidas y vender como éxito un proyecto fracasado, plagado de mala planificación, corrupción y falta de transparencia, es mentir al mundo. Aprovechar esta mentira de patas cortas para pedirle a la Comunidad Internacional de seguir financiando este proyecto maravilla, es contraproducente. Resta credibilidad al país.

En el mundo de las finanzas internacionales hay una regla: Don’t throw good money after bad money. Nunca meta más pisto en algo que ya fracasó…

El SITRAMSS ya fracasó. Entre otras razones porque su ministerio no hizo un estudio serio del impacto medioambiental. No me diga que esto fue problema del gobierno anterior, porque usted fue viceministra y como tal no cumplió su responsabilidad.

Un nuevo sistema de transporte público puede tener un impacto enorme sobre el medio ambiente – para bien o para mal. Si la ciudad se descongestiona de carros, camiones, buses, el impacto es positivo. Si hace lo contrario, como ya se ve que está haciendo y seguirá haciendo el SITRAMSS, el impacto es negativo: más congestión, más contaminación, más estrés, menos calidad de vida. O para hablar en el lenguaje que ustedes mismos adoptaron: menos ‘buen vivir’.

No voy a profundizar aquí (porque no es de su competencia) en todos los demás problemas graves del SITRAMSS: la falta de transparencia en la creación de las empresas que lo van a manejar, en la importación de los buses, y en la incorporación de unos transportistas y la exclusión de otros. Pero los menciono, estimada Lina, porque en su conjunto dan suficientes razones para que una ministra decente o se ponga en pie de guerra- o renuncie. Pero no, en vez de renunciar, o por lo menos de pelear desde su ministerio que esta locura llamada SITRAMSS no siga destruyendo nuestra ciudad, usted va a Naciones Unidas y lo vende como aporte para salvar al mundo.

Que decepción. Paolo Lüers

Carta a la conciencia de Tony Saca

Una lectora me escribió en twitter, urgiéndome que "debería de escribirle una carta a la conciencia de Tony Saca." Tarea difícil, pero lo voy a intentar…

Sé perfectamente a qué se refiere la señora: Desde que existe el caso Flores, o sea desde que el entonces presidente Funes comenzara a dedicar sus programas sabatinos a Paco Flores y los cheques chinos, uno de los pocos políticos que nunca han dicho ni papa sobre el tema fue Antonio Elías Saca. Bueno, Saca fue candidato a la presidencia, cuando Funes en noviembre de 2013 dio el campanazo comenzó su cruzada personal contra Paco Flores - y se entiende perfectamente que estuvo más que contento que las piedras que estaba tirando Funes no le cayeron a su techo de vidrio. Por supuesto se quedó callado.

También cuando en enero 2014, faltando tres semanas para las elecciones del 2 de febrero, comenzó en la Asamblea el circo de la Comisión Investigadora de los cheques chinos, con la aparición estelar de Paco Flores hablando de más cheques, de "saquitos" llenos de cash y de sus "destinatarios", obviamente todos estos se quedaron mudos. Ninguno de los "destinatarios" iba a hablar voluntariamente - y mucho menos Tony Saca, que en tres semanas tenía que enfrentar la elección que iba a decidir sobre su futuro. Se entiende…

También lo entendió la Comisión Investigadora - y por esto llamó a media humanidad a declarar sobre el destino de los cheques chinos, menos a Tony Saca. Aunque a esta altura ya a los diputados de la inquisición tuvo que haber llegado el rumor que el destino de los cheques chinos fue la campaña electoral de Antonio Elías Saca, cuando en 2004 corrió (y ganó) contra Schafik Handal.

¿Cómo apelar a la conciencia de Tony Saca que comparta con Paco Flores la responsabilidad política y moral sobre los malditos cheques chinos, cuando desde 2009 estos dos expresidentes son enemigos? Tony Saca sabe del papel que Paco Flores tuvo en su expulsión del partido ARENA. Y Paco Flores sabe de la alianza que Saca hizo con Funes y el FMLN para conseguir inmunidad.
Difícil que con esta historia y en medio de la campaña presidencial de 2014 la conciencia le iba a dictar a Saca asumir su parte de la responsabilidad en el chanchullo de los cheques chinos.

Pero ahora las cosas han cambiado. Saca no solo perdió las elecciones, las perdió de una manera tan contundente que ahí terminó su carrera política - y a la vez la existencia de su coalición llamada "Unidad". Ahora Saca ya no tiene nada que perder en política. Ahora Tony Saca podría incluso recuperar parte de su capital político y su credibilidad, rompiendo con los cuentos chinos y diciendo la verdad. No para ayudar a Paco Flores. Nadie puede realmente ayudar a Paco Flores: está condenado ante la historia y ante la ciudadanía que ya no acepta chanchullos como los que hicieron Flores y Saca para financiar la campaña de 2004. Flores es culpable del pecado político y moral de haber aceptado, como jefe del estado, un soborno por parte de otro gobierno. Los chinos dieron millones para financiar ARENA - y Flores le vendió sus votos en Naciones Unidas. Y Tony Saca ha sido su cómplice y su campaña el principal destinatario.

Es muy probable que ambos no han cometido ningún delito, por lo menos no delitos que aún se puede perseguir. Han traicionado al alto cargo de la presidencia. Juntos. Y si usted, Tony, tiene conciencia, debería hacerse cargo de esta responsabilidad, no para ayudar a Paco, sino para que el país pueda cerrar este capítulo y renovar la ética de la política, en la cual ambos, Flores y Saca, ya no deben tener parte.

Saludos, Paolo
(Mas!/El Diario de Hoy)






 

Carta al subdirector de la PNC

Estimado Howard Cotto:
Gracias a vos, todos duermen más tranquilos, ahora que Paco Flores está preso - ya no en su residencia con sólo 30 policías cuidándolo, sino en una bartolina de la PNC, custodiado por la mera División Antinarcóticos.

Al ver el masivo operativo policial que armaste para sacar al expresidente de su casa, uno al fin entiende la importancia que el gobierno y la dirección de la PNC ha dado a este caso. Muchos pensamos que era de carácter político la obsesión de Funes, del FMLN y ahora del gobierno nuevo con el caso del expresidente Flores. ¡Qué mal pensados somos! Tiene que ser un tipo sumamente peligroso, para que lo venga a traer usted personalmente, el mero #2 de la PNC, con unidades especiales, antimotines, grupo de reacción especial, chalecos antibala y fusiles de asalto. Los asustados vecinos de la San Benito, el ver esta puesta en escena digna de películas de acción, hasta este momento se dieron cuenta del peligro en que estaban con este su vecino…

Menos mal que ahora está enchuchado. Menos mal que ahora el país está más seguro. Y que se ha hecho justicia.

En este punto vienen algunos malos hijos de la Patria y dicen: Momento, justicia se hace ante la corte -y el juicio ni siquiera ha comenzado. Te voy a confesar, compañero Howard, que yo soy uno de ellos. Voy a hablar de justicia cuando haya visto a Paco Flores enfrentar su juicio, siendo acusado por la Fiscalía con pruebas contundentes y defendido con pruebas de descargo -y cuando al final salga
una sentencia apegada a la ley y las pruebas. Si luego Francisco Flores va a la cárcel, porque ha sido vencido en juicio, bienvenido sea. Pero si va a su casa, porque no le han podido vencer en juicio, bienvenido también. Siempre habrá ganado la justicia, en ambos casos.

Comencé esta carta con el sarcasmo que me provocaron las imágenes de tu operativo policial y, sobre todo, las reacciones de alegría de mucha gente al ver al hombre humillado. Gente que piensa que ver a un hombre humillado significa que haya justicia. Hablemos en serio, Howard: A vos te conozco como fiel defensor del carácter civil de la policía que fundamos luego de los Acuerdos de Paz. ¿Por qué no fuiste de manera civilizada a la casa de Flores para hacer cumplir una orden judicial? Hasta Fabio Castillo, quien ciertamente no es amigo de Paco Flores, dijo que ponerle esposas sólo cumplía un objetivo: humillarlo innecesariamente.

¿Por qué tuviste que ir a la casa de Flores como si tuvieran que asaltar el cuartel general de un capo de los narcos? ¿Sólo para que los enemigos políticos de Flores tuvieran las fotos con las cuales piensan que pueden ganar elecciones?

Las medidas policiales tienen que ser proporcionales a los riesgos, no a las necesidades de un partido político de montar un show policial y mediático. De muchos jefes policiales no me hubiera sorprendido esta actitud, porque conozco sus prejuicios partidarios y porque además así siempre operan cuando van a un operativo: armando un show. Pero de vos, Howard, me extraña esta actitud.
Yo sé que muchos dirán que yo digo todo esto para defender a Paco. No le he defendido cuando era presidente, sino lo he criticado como luego a Saca y Funes. Mucho menos lo defiendo ahora. He dicho en público que el hombre, sea jurídicamente culpable o no, es culpable en el sentido político y moral. No sé si Paco se enriqueció, más bien creo que no, pero un presidente no puede recibir cheques personales millonarios, de nadie, ¡nunca! Puede ser que esto no es delito, pero es un pecado moral. ¿Y por esto hay que humillarlo? No. Hay que aislarlo de la política.

Y otra cosa: Si mañana pasa lo mismo a Mauricio Funes, igual voy a reaccionar: investigación seria y juicio justo, sí; humillación y linchamiento, no. No me importa ver a los expresidentes enchuchados. Mientras les hacen su proceso, por mí pueden estar en su casa. Si los vencen en juicio, que vayan a la cárcel..

Pensaba que compartimos esta concepción, Howard. Saludos, Paolo
(Mas!/El Diario de Hoy)


Carta al presidente del país de las sonrisas

Estimado Salvador Sánchez Cerén:
No puedo creer lo que usted puso ayer en twitter: “Que contraste: leer hoy en medios de comunicación sobre descontento de población y encontrar sonrisas de esperanza aquí en Tecoluca.”

Usted estaba en Tecoluca inaugurando una planta pasteurizadora de leche - y claro que había un montón de gente sonriente. Los activistas de las diferentes secretarías de su presidencia y varios ministerios se habían encargado se esto. Ellos convocaron a la gente. Y adivine a quienes invitaron: personas afines a su partido, a su persona, a su gobierno. No a los frustrados, los descontentos, los críticos.

Y así pasa usted casi todos los días, inaugurando proyectos con gente sonriente, cuidadosamente seleccionada por los encargados de participación ciudadana, por los funcionarios de INJUVE, Ciudad Mujer, por los gobernadores, por los comité locales del partido.

El fin de semana vi en la televisión su encuentro con jóvenes en la residencia presidencial. Lo vi a usted emocionado de estar “con el pueblo”. ¿Pero usted se ha preguntado cómo pensarían los miles de bichos que nunca pasan por el filtro que aplican para seleccionar a los invitados? Seguramente son menos sonrientes los bichos en Soyapango, Lourdes y los catones de Zacatecoluca, que viven diariamente la violencia, un día a manos de las pandillas y el siguiente a manos de la policía…

Por más que sus equipos de “participación ciudadana” armen eventos con ciudadanos sonrientes, los problemas del país no desaparecen. Lo que los ciudadanos han expresado en la encuesta de la Prensa Gráfica es reflejo de la realidad. Y las sonrisas que usted se encuentra todos los días en los eventos que le arman, sólo son una realidad selectiva, a veces orquestada o incluso mentirosa.

Si usted como gobernante se deja impresionar de las risas de los públicos que han sido selectos para la cámaras de televisión, de manara que pone en duda la realidad que se refleja en las encuestas, usted (y el país) va muy mal.

Esto es lo que su tuit de ayer expresa: A mi la gente en Tecoluca me sonríe, están contentos, porque yo les regalé una bonita planta pasteurizada, por tanto no tengo que hacer caso a las encuestas que me quieren decir que 60% de la gente se siente insatisfecha con mi gobierno; que la mayoría no confía en mis políticas de seguridad.

Le están armando un mundo al revés, donde la realidad parece mentira y usted se comienza a creer su propia propaganda. Le ponen gente sonriente y el mundo está en orden. Le mandan una encuesta alarmante – y para usted es propaganda contra su gobierno.

Casi todos los gobernantes tienen esta tentación de vivir en una burbuja y ya no hacer caso a las señales que manda el mundo real. Pero algunos gobernantes tienen asesores y amigos que los obligan a ver la realidad, a no dejarse impresionar de los propios eventos de propaganda. En el caso de usted no veo estos asesores sensatos, más bien veo a todos sus secretarios y ministros creando esta realidad de burbuja, de sonrisas, de participación ciudadano puesta en escena. Los sábados, cuando a usted lo sientan en el escenarios del programa “Gobernando con la Gente”, todos podemos observar en vivo esta burbuja en la que usted vive, sonríe, saluda a gente sonriente, y pronuncia discursos positivos…

Pero, presidente, aunque usted ya no lo percibe, la realidad del país es otra.
Paolo Lüers
(Mas!/El Diario de Hoy)

Carta a los futuros diputados

Estimados amigos:
Iba a dirigir esta carta a los legisladores actuales, para urgirlos que promuevan una ley que prohíba la propaganda gubernamental. Pensándolo bien, no tiene sentido: Los diputados de esta Asamblea no se han atrevido a tocar este tema sensible. ¡Ninguno! Unos porque sus partidos ahora están gobernando y aprovechando los fondos públicos para campañas publicitarias que mejoren la imagen de su presidente, su partido y su gobierno. Otros, porque quieren llegar al gobierno y seguir haciendo lo mismo…

Así que mejor me dirijo a los candidatos, a los que quieren ser diputados, a los que vienen a renovar – y que no tienen responsabilidad de los pecados pasados. Porque no nos demos paja: todos los gobiernos, de derecha y de izquierda, han abusado de la propaganda gubernamental. Saca llevó esta práctica a niveles antes nunca vistos, Funes le copió esta malversación de fondos y este abuso de autoridad. Y Sánchez Cerén, luego de que la rabia de la gente sobre el despilfarro del primer gobierno del FMLN casi le costara la elección, prometió austeridad, pero no cumplió: en estos días fuimos nuevamente bombardeados por la avalancha de anuncios de televisión, radio y prensa sobre los éxitos y logros de los primeros 100 días del nuevo gobierno.

Uno de los políticos jóvenes que se metió a política precisamente para cambiar este tipo de abusos, es Rodrigo Molina. Puso un mensaje en twitter que decía:Se debería prohibir toda publicidad y propaganda de Gobierno. Solo debería ser permitido difundir información técnica.” Conociendo a Rodrigo, estoy seguro que tomó esta posición no tanto para molestar al gobierno del FMLN, sino más bien para provocar un debate en su propio partido ARENA, conociendo los pecados del pasado y la tentación de renunciar a lo que muchos políticos sienten como un derecho, igual que los viajes.

Tiene razón Rodrigo: Antes de que vuelva al gobierno, hay que comprometer a ARENA con una radical renovación ética de la política y del servicio público. Y uno de los puntos que hay que martillar es el principio que exige Rodrigo: una ley que regule la política de comunicación de gobierno y de las otras entidades estatales. Esta ley tiene que exigir al gobierno más información y que se abstenga de hacerse publicidad y propaganda. Que el estado use los medios para proveer a la ciudadanía de la información necesaria, pero que deje de usar fondos públicos e institucionales para mejorar su propia imagen. Los presidentes y los ministros tienen suficiente oportunidad y espacios para convencer a los ciudadanos de las bondades de sus políticas con argumentos, no con cancioncitas y anuncios publicitarios. Punto.

Ustedes, los nuevos que incursionan en la política, no importando de cuál partido, tienen la oportunidad de tomar posiciones claras, en este tema y otros que tienen que ver con transparencia, austeridad y ética – para que entren a la Asamblea con un claro mandato de cambiar la manera de gobernar y de hacer política. Además, tienen que darle a los votantes una razón fuerte para votar por ustedes, los nuevos, los renovadores, a la hora de hacer uso del voto por cara. Ustedes van a entrar a la Asamblea cuando dicen claramente que no quieren ser parte del abuso de viajes, viáticos, regalos y asesores anónimos en la Asamblea, ni mucho menos de campañas de propagando del gobierno.

Ustedes no necesitan gastar fortunas en campañas para ganar sus diputaciones, se pueden perfilar con posiciones claras y valientes que marcan una diferencia. Eso es suficiente.

El tema de la publicidad y propagando del gobierno es clave. Gastan millonadas en esto. Se llevan de encuentro leyes electorales, como hizo Funes cuando puso sus anuncios electorales de Casa Presidencial hasta el mismo día de las votaciones. Agarren ustedes esta bandera. Es una bandera ganadora, porque la gente está harta de estos abusos.

Suerte les desea Paolo Lüers
(Mas!/El Diario de Hoy)

Carta a los empresarios salvadoreños, sobre mesas falsas y diálogo real

Estimados amigos:
Entiendo sus reservas de asistir a más diálogos, mesas, consejos, concertaciones convocadas por Hato Hasbún. Tienen la experiencia que siempre es mucho discurso, poco diálogo y cero resultados. Entiendo su resistencia de dejarse envolver en un diálogo inútil que solo sirve para que el gobierno puede decir que está dialogando.

El día vienes vi la s fotos que el Presidente de la República, en sus cuentas oficiales en las redes sociales, publicó la foto de su nuevo Consejo de Seguridad Ciudadana. Conté a más de 30 personas sentados en Casa Presidencial, convocados por el secretario presidencial de comunicación, Hato Hasbún, y por el secretario presidencial de participación, Marcos Rodríguez, presididos por el mero Presidente de la República. Al solo ver esta foto entendí perfectamente porqué ustedes no quieren sentarse en esta mesa. Dicen que este Consejo será juramentado por el Presidente, o sea que será un Consejo presidencial.

Según un documento elaborado por el PNUD, que aceptó asumir la secretaría técnica de este esfuerzo, el Consejo será liderado por los ministros de Seguridad y Gobernación. La "convocatoria, coordinación y facilitación" será asumida por el secretario de gobernabilidad, Hato Hasbún, quien a la vez es el responsable del aparato de comunicación (y propaganda) de la presidencia. La "articulación con otros sectores de la sociedad" estará al cargo de otro secretario presidencial, Marcos Rodríguez. Este dirige, entre otras cosas, el sitio oficial "Transparencia Activa", que en los últimos años se encargó de atacar a los críticos del gobierno, incluyendo a ustedes, los empresarios y dirigentes gremiales.


Yo entiendo que no se quieren sentar en esta mesa. A pesar de todo esto, les pido no tirarles la puerta. O sea, no cerrar la puerta a la idea de impulsar un diálogo sobre conceptos nuevos para enfrentar el problema de inseguridad, violencia, delincuencia - y problemas socioeconómicos de los barrios donde se reproducen permanentemente. Ningún gobierno, ninguna policía, ninguna fiscalía, aunque se vuelvan eficientes, van a poder enfrentar estos retos sin aporte de la sociedad y, sobre todo, del sector privado.

En vez de sentarse en una mesa falsa de diálogo, ustedes deberían aprovechar la invitación tan insistente del gobierno, nacida de la desesperación y urgencia de mostrar algo ante la demanda popular, para explicarles cómo se construye una mesa de diálogo real. En vez de simplemente no ir al diálogo, busquen canales para demandar un diálogo serio. Hablen con el presidente y los dirigentes partidarios del FMLN, no con los secretarios de gobernabilidad y participación. Hablen con los dueños del circo. Explíquenles que no tiene sentido este Consejo así como lo plantean: No tiene sentido que sea apéndice del gobierno, porque los empresarios no quieren ser usados. Y no tiene sentido convocar a 60 personajes (algunos de dudosa reputación, otros conocidos por hablar por hablar), y pensar que de ahí va a salir una estrategia.

Propongan ustedes una mesa real y autónoma, representativa de la sociedad civil y del sector privado, que puede hacerle propuestas al gobierno, puede recibir propuestas del gobierno, y negociar puntos y acciones en común. No una mesa falsa del gobierno, sino una mesa real que habla con el gobierno.
Y una cosa más: La seguridad pública como tal es responsabilidad exclusiva del Ejecutivo. Esto incluye los planes de lucha contra el crimen, las estrategias y el financiamiento. Son responsabilidades que no pueden delegar a la sociedad o al sector empresarial. Que no nos pidan aportar a un fideicomiso para pagar las cuentas del gobierno.

Ustedes como empresarios y muchos como sociedad civil podemos (y debemos) entrar en todas las acciones e inversiones necesarias para complementar la labor de la PNC y del ejecutivo. Para esto sí tiene sentido crear una mesa de empresarios y expertos, un grupo pequeño pero calificado, que habla con el gobierno, con los alcaldes, con la cooperación internacional, con las iglesias - y también con las pandillas. Estoy hablando de la prevención, de la transformación de los barrios, y de la tarea de abrir puertas de reinserción a los que están al margen de la sociedad y de la ley.

Resumo, amigos: está bien que no se sientan en mesas falsas, pero no cierren las puertas al diálogo. Saludos, Paolo Lüers
 (Mas!/El Diario de Hoy)