Carta al diputado Roberto D’Aubuisson

Estimado Roberto:
Me encanta que decidiste lanzarte de candidato a alcalde de Santa Tecla. Lo cómodo y seguro hubiera sido defender tu curul en la Asamblea. Ya la última vez, cuando se estrenó el voto por cara, tuviste una votación muy alta, y ahora -luego del berrinche que Mauricio Funes, Sigfrido Reyes y los de GANA te están haciendo queriéndote quitar el fuero- seguramente hubieras quebrado record como candidato a diputado.

Pero decidiste ir por lo más complicado: conquistar una alcaldía bastión del partido de gobierno. Te felicito por esto, Roberto. Y no lo digo pensando que Santa Tecla necesita urgentemente un cambio. Por lo contrario, pienso que Oscar Ortíz y su equipo hicieron buen trabajo en este municipio, y por eso siempre lo ganaron, aunque en elecciones de diputados y presidentes siempre hubo una mayoría para ARENA. Tampoco creás que te felicito por tus posiciones políticas.

No, te felicito porque simplemente me gusta que alguien que ya se construyó una cómoda posición de liderazgo nacional, tenga los huevos de apostar a una alcaldía. Me pregunto: ¿Por qué no veo líderes con gran proyección nacional apuntarse para conquistar municipios como Soyapango, Mejicanos, Ciudad Delgado o Apopa - y a mostrar que hasta las ciudades más complicadas y conflictivas tienen futuro y pueden convertirse en modelos?

Bueno, no veo dirigentes de ningún partido apuntándose a enfrentar los retos que plantean estas ciudades, donde no sólo se concentran los problemas, sino también los votantes urbanos de clase media que van a definir todas as elecciones del futuro.

Me hubiera gustado que las alcaldías de estos municipios sean peleadas por los mejores liderazgos que tienen los partidos y, ¿por qué no?, el sector privado y la sociedad civil. Pero no, todos quieren ser diputados y dirigentes nacionales. Nadie, con excepción tuya, detectó el enorme potencial político que podría tener conquistar y convertir en modelo de desarrollo uno de estos municipios del área metropolitana, con su poder económico, su peso demográfico, sus problemas acumulados.

Tu partido al lo mejor va a volver a perder alcaldías como Mejicanos, Soyapango y Apopa, que ganó en el 2012, pero que no supo gobernar bien. No supo desarrollar estrategias de conversión y de desarrollo para estos municipios tan importantes.
Es tiempo que esto cambie.

En este sentido, es tan importante el hecho que vos te lanzás en Santa Tecla, dejando la zona de confort en la Asamblea. Puedes perfectamente ganar esta bastión municipal, ya que el FMLN está cometiendo el error de no confiar en nadie del equipo exitoso de Oscar – y prefiere lanzar a uno de los funcionarios mas grises de la administración Funes…

De paso sea dicho: te luciría muy bien renunciar al COENA, dando una señal clara de honestidad y fair play a los otros integrantes de la dirección partidaria que al mismo tiempo son precandidatos.

Suerte te desea Paolo Lüers
(Mas!/EDH) 

LA CANCHA DE LAS PALMAS. Una crónica desde la 'favela' a la par de la Zona Rosa

La cancha de Las Palmas ha adquirido mala fama desde que la Policía difundió que ahí sorprendió a cuatro jóvenes usando la instalación deportiva para entrenamientos militares con fusiles de guerra. Esto pasó en la noche del 8 de julio, a solo tres días de aquel sábado que el presidente Salvador Sánchez Cerén vino a esta comunidad escondida en un gran hoyo entre la Zona Rosa, el MOP, el Estado Mayor y la Feria, para producir la primera entrega de su programa de radio y televisión "Gobernando con el Pueblo".

"El sábado vino el presidente para prometernos todo el apoyo de su gobierno, y el martes vino la Policía para llevarse a nuestros hijos", dice Marisol Méndez, la madre de Alvin Alexánder Carreño Méndez, de 21 años, uno de los jóvenes capturados el 8 de julio.

Marisol Méndez está sentada a la orilla de la cancha de Las Palmas, junto con los familiares de los otros detenidos. Si toda a comunidad Las Palmas es un gran hoyo, la cancha es el fondo de este hoyo, a la par del río que la divide de las oficinas del Ministro de Obras Públicas. Esta cancha es el corazón de la vida social de esta comunidad de unos 9,500 habitantes. Al momento que los familiares hablan con el enviado de El Diario de Hoy, la cancha está llena de niños jugando fútbol, las gradas están llenas de familiares y vecinos haciendo vida social. Y como palcos de estadio se ven arriba los balcones y terrazas de las casas colindantes, también llenas de vecinos.

"A la vista de todos"

Carlos Hernández, el entrenador de fútbol, contratado por la alcaldía de San Salvador para trabajar con los jóvenes de Las Palmas, dice: "Todo lo que pasa en esta cancha está a la vista de todo el mundo. Si alguien quiere hacer algo a escondidas, no lo puede hacer en esta cancha". Hernández,
quien también vive en Las Palmas, pasa cinco días y muchas noches de la semana en esta cancha, dando entreno a niños, niñas y jóvenes. Sabe lo que pasa y lo que no puede pasar en esta cancha. Conoce a los cuatro detenidos, dos de los cuales han sido sus alumnos: "Aquí el ambiente es sano. Es una falsedad lo de los fusiles y de los entrenos. Dicen que andaban bien noche: Bueno, en esta comunidad la gente tiene vida social, la gente está en la calle hasta bien noche, porque no hay violencia, no hay extorsiones. La cancha está ocupada a veces hasta medianoche, porque vienen bichos a jugar que salen tarde del trabajo o del estudio."

Y es cierto. Este enviado de El Diario de Hoy se ha movido, de día y también de noche, en los callejones y pasajes encima de la cancha. Siempre hay gente afuera, las puertas de la mayoría de las casas están abiertas. Y desde todos lados se ve lo que está pasando en la cancha.

"Ellos no estaban en la cancha"

¿Qué pasó entonces aquella noche del 8 de julio, cuando una unidad especial de la PNC entró a Las Palmas y salió con dos fusiles, cuatro detenidos y la historia del entrenamiento militar en la cancha?
Según los vecinos y familiares, nadie estaba en la cancha y los cuatro jóvenes ni siquiera estaban juntos. Los detuvieron uno por uno,
en lugares muy distantes uno del otro y de la cancha. Alvin, quien tiene 21 años, y quien trabaja en un restaurante para financiar sus estudios, estaba en frente de su casa, en un pasaje encima de la cancha, hablando por teléfono, cuando lo arrestaron.

A Miguel Antonio Rodríguez, 19 años y desempleado, su madre, doña Sandra Miriam Hernández de Rodríguez, lo mandó a comprar unas pastillas. Lo mandó bien tarde, porque no quería pasar la noche con dolores. No regresó, porque lo detuvieron, lejos de la cancha. Varios testigos confirmaron que a doña Sandra la amenazaron a llevarla también, cuando trató de acercarse a su hijo ya detenido.

Una vecina de los Rodríguez, quien solo se identificó como Ana María, interrumpe el relato de doña Sandra: "Estos muchachos no son pandilleros, nunca han molestado a nadie. De todos modos, aquí a los únicos que les tenemos miedo es a los Policías.
Andamos tranquilos en la calla hasta bien noche y solo hay problema cuando entra la Policía, o cuando interceptan a nuestros hijos que regresan tarde del trabajo o del estudio".

Esta afirmación –que aquí nadie vive en miedo, excepto de la Policía- se repite docenas de veces durante las dos vistas a Las Palmas, una el domingo en la tarde, la otra el pasado martes en la noche. La repiten niños, mujeres, dueñas de tiendas y puestos de comida… y sobre todo los jóvenes y las muchachas de Las Palmas.

José Alcides Medina Guevara, de 18 años, es otro de los detenidos del 8 de julio. Su madre, Karina Elena Guevara, cuenta que su hijo fue detenido adentro de su casa en el pasaje 7, lejos de la cancha, a las 2:00 de la mañana. Según el relato de su madre, confirmado por vecinos, José Alcides fue golpeado y nunca presentaron orden de captura. Lo mismo pasó en el caso de Daniel Antonio Constanza Martínez, quien con 29 años es el mayor de los acusados. Trabajó este día en Santiago de María, llegó a Las Palmas ya noche, fue a la casa de un amigo a ver una película y, cuando caminaba a su casa, fue detenido.

Hay docenas de testigos que afirman que ninguno de los cuatro estaba en la cancha, que ni siquiera estaban juntos. Pero la Policía no ha recogido ninguno de estos testimonios. En la primera audiencia,
la Policía sostuvo el relato que ya había difundido a través de los medios: que esta noche una patrulla detectó que un grupo entre 12 y 15 jóvenes estaba entrenándose en la cancha, que capturaron a los cuatro recuperando dos fusiles, y que estaban practicando su arme y desarme.

Desde el 8 de julio, los cuatro están en las bartolinas de Montserrat, donde ningún familiar los ha podido ver. Este viernes habrá una nueva audiencia para revisar la decisión del juez de mantenerlos detenidos durante los cuatro meses que solicitó la Fiscalía para investigar el caso.

Los familiares ven la detención como injusticia que va a destruir la vida de estos jóvenes. Para los vecinos, incluyendo los entrenadores que trabajan en la cancha y los directivos de la comunidad y del complejo deportivo, es muestra del estigma que sufren esta comunidad y todos sus habitantes.
Sandra Miriam Hernández de Rodríguez, la madre de uno de los detenidos, dice: "Es un delito ser joven y vivir en Las Palmas. Con estas acciones de la Policía y las noticias en los medios nunca se quita esta mentalidad chuca (sucia) de denigrar a la gente de Las Palmas".

Ángela Méndez está parada en frente a su casa en el mismo pasaje donde viven Alvin y su familia. Es uno de los "palcos" directamente encima de la cancha. A la pregunta de si ella se ha dado cuenta de entrenamientos en la cancha, dice: "Todos los días y todas las noches. Pero entrenamiento del bueno, de deporte. Si alguien hace algo diferente ahí abajo, ¿cómo no me voy a dar cuenta? Pero a mí no vino a preguntar nadie, sólo usted".

"Miedo... pero a la Policía"

Carlos Espinoza es el coordinador del trabajo pastoral y social de la parroquia católica en Las Palmas. Vive y trabaja en la comunidad, y conoce bien a los cuatro detenidos: "Son inocentes, esta historia del entrenamiento militar es absurda. No entiendo por qué la PNC viene a ajolotar una comunidad que está tranquila, donde no hay violencia. Hay pandilleros, pero no se meten con nadie, no hay renta, no hay reclutamiento por la fuerza. Ahora la gente tiene miedo, ¡pero de la Policía!".

Dos días después, en la noche, encontramos a otros dos entrenadores que conocen a todos los jóvenes de la comunidad, incluyendo a los cuatro detenidos. Solo se ríen cuando se habla de entrenamientos militares y fusiles. Damián Ernesto Sorriano es el hombre que, sin que nadie le pague un sueldo, entrena a cinco diferentes grupos femeninos de diferentes edades en basquetbol. Mientras estamos hablando con él, a las 8:00 de la noche, hay como 30 niñas entre 6 y 15 años en la cancha de basquetbol. "Yo paso aquí en la cancha todo el tiempo y nunca he visto nada ilegal pasando aquí. Esta cancha es el corazón de la comunidad. Mis tres hijos vienen aquí a jugar. Todos trabajamos gratis en los entrenos, porque queremos romper, mediante el deporte, esta mala imagen que tienen afuera de Las Palmas. Conozco a los 4 muchachos y son ridículas las acusaciones. Con esta acusación quieren destruir lo que aquí en la cancha estamos construyendo, pero nosotros seguimos como si nada con todos los cursos, incluso en la noche".

La que le asiste en los entrenamientos de basquetbol es Maritza Trejo. Ella no vive en Las Palmas, pero tiene 4 años de trabajar en esta comunidad, por parte de la ONG Glasswing. De oficio trabaja con la escuela en Las Palmas, pero de noche, como voluntaria, en la cancha. Y ella dice lo mismo: "Es una comunidad sin violencia, sin miedo, a menos que entra la Policía y maltrata a los jóvenes. Amo esta comunidad".

Diputada del FMLN: "Captura es injusta"

Mientras están hablando los dos entrenadores, en la oficina administrativa de la cancha "Los Papis", el equipo de fútbol de los adultos, se ha reunido con Mauricio Castro, el presidente de la ADESCO Las Palmas, y con otros directivos que administran la cancha. Todos "Los Papis", que casi todas las noches están en la cancha, desmienten las acusaciones de la Policía contra los cuatro detenidos – o más bien "contra Las Palmas, porque es contra todos nosotros", como dice uno de ellos.

De repente se abre la puerta y entra otra visita: la diputada de Parlacen por el FMLN, Gloria Anaya, junto con Alva Santana, la subdirectora de INJUVE, la instancia del gobierno para el trabajo preventivo con jóvenes. Luego de largos discursos bastante ideológicos sobre "la profundización de los cambios" y el "buen vivir" que el gobierno quiere llevar a comunidades como Las Palmas, la representante del FMLN llega al grano, respondiendo a preguntas insistentes del directivo Mauricio Castro: "Es una injusticia lo de los jóvenes detenidos. Nosotros somos testigos que esta cancha no es lugar de entrenamiento militar, y vamos a apoyar a las familias en la defensa", dijo la diputada. Y además, anunció una decisión tomada por el Presidente Sánchez Cerén, quien aprobó la solicitud de la comunidad de ampliar la escuela a bachillerato. Fue una de las peticiones que la directiva hizo
llegar al mandatario luego de su visita a Las Palmas con su programa "Gobernando con el Pueblo".
Al salir de esta reunión, una muchacha se acercó y me dijo, casi susurrando: "Escriba esto del bachillerato, porque si no, luego se olvidan. Y escriba que no se hagan los majes: son ellos mismos que controlan la Policía. ¿Y no tienen cinco años gobernando?".

Afuera, en un rincón cerca de la cancha, están esperando los pandilleros de la 18, línea revolucionarios, de Las Palmas. Quieren dejar claro dos cosas: "Estos bichos que agarraron, nada tienen que ver con la pandilla. Ni con fusiles, ni con nada". Y el otro mensaje lo quieren mandar "a la gente arriba en la Zona Rosa y La Escalón": "Nosotros mantenemos la tregua, a pesar de todo. Por esto aquí no hay violencia. Ni en Las Palmas, ni con la mara contraria en 'La Fortaleza' (del otro lado de la Panamericana), ni en San Benito, ni en La Escalón". Y así como aparecieron, desaparecen, caminando tranquilos entre el mar de gente en la cancha y en las gradas.

A la hora de salir de Las Palmas, a las 10:00 de la noche, las calles y los pasajes están llenos de gente, con niños jugando, señoras vendiendo pupusas, viejitos en sus sillas frente a sus casas.
 (El Diario de Hoy) 

Más fotos de Las Palmas y su cancha:







































Carta a los 28

Estimados diputados de ARENA:
¿Están ustedes, cada uno de los 28, convencidos que han cumplido a cabalidad su deber de representar a sus votantes? ¿Han cumplido también con el compromiso político de actuar fiel a los principios de su partido? ¿Han sido diputados competentes, honestos, trabajadores y transparentes? ¿No han defraudado ni a sus votantes ni a su partido?

Me imagino que su respuesta, honesta o no, a todas estas preguntas será: Sí. De otra manera, no se estuvieron presentando nuevamente para defender su curul, ¿verdad?

Entonces, una pregunta más: Si han sido diputados tan buenos, ¿cuál sería el problema que se presenten a un proceso de evaluación dentro de su partido, sin privilegios, como cualquier otro precandidato nuevo?

Si han hecho bien su trabajo, no tendrían ningún problema en que sus bases vuelvan a postularlos. En cambio, si no han hecho bien su trabajo, entonces sí necesitan de este extraño mecanismo de candidatura automática, que favorece a los actuales diputados. Si no han sido buenos voceros de la oposición, si no han generado propuestas ni alternativas para resolver los problemas del país, entonces entiendo porqué temen la competencia con nuevos liderazgos que están emergiendo dentro de su partido y de la sociedad civil.

Yo sé que a esta altura las reglas ya están definidas y que ya no se van a cambiar para estas elecciones de marzo del 2015. Sin embargo, cada uno de ustedes puede y debería hacerse una reflexión seria: ¿Soy yo el candidato que puede mostrar a la sociedad que ARENA se está abriendo a la crítica, a la participación de otros sectores, al relevo generacional y, sobre todo, a nuevas ideas?

Si todos ustedes llegan a la conclusión que ARENA y no necesita nuevas caras ni nuevas ideas, y si nadie de ustedes se aparta para abrir espacio a liderazgos nuevos, a lo mejor la oposición no va a perder las elecciones de marzo 2015, pero tampoco las va a ganar. ¿Realmente quieren seguir siendo miembros impotentes en una Asamblea Legislativa que no puede asumir su rol de controlar al Ejecutivo y corregirle la plana? ¿Es tan fuerte su interés de defender su curul, sus viáticos, sus privilegios como diputados?

¿Acaso no se dan cuenta que la gente está cansada de políticos y diputados mediocres? A lo mejor me quedo corto cuando digo que más de la mitad de ustedes no tiene mérito para seguir en la Asamblea, sino más bien debería retirarse y abrir espacio a candidatos más competentes, más honestos, menos cómodos.

No he escuchado a ningún diputado de ARENA declarar que no quiere hacer usos del privilegio absurdo de la candidatura automática, y que se quiere someter al mismo proceso de evaluación como cualquier joven que se apuntó por primera vez. ¿Cuál es el miedo que ustedes tienen a la competencia interna? Es más: el hecho que alguien tiene miedo a enfrentarse a una evaluación y a competir con liderazgos nuevos es razón para descalificarlo. El país no necesita gente que rehúye la evaluación y evade la competencia. Han mostrado más carácter los nuevos candidatos que se inscribieron dispuestos a enfrentarse en situación de desventaja al proceso interno de selección, y a buscar, en libre competencia, el apoyo de la sociedad en las elecciones.

Nunca es tarde para recapacitar y hacer espacio a la renovación.

Saludos, Paolo Lüers

(Mas!/EDH)

“Se metieron con nuestro oficio”: Conversación entre Paolo Luers y Oscar Martínez (El Faro) sobre los riesgos y dilemas del periodismo

Ya es conocido el caso de la detención de Oscar Martínez, cronista del periódico digital El Faro, por policías que estaban dando seguimiento al investigativo del periodista y a sus fuentes. El Faro y El Diario de Hoy dieron a conocer el caso, y se hicieron las denuncias pertinentes, incluso a la Sociedad Internacional de Periódicos SIP. El Diario de Hoy, para explorar el trasfondo y las consecuencias de este caso para el periodismo, pidió una entrevista a Oscar Martínez. Lo que salió, es una conversación sobre los riesgos y dilemas del periodismo investigativo.

Mira Oscar, ¿qué te llevó a la conclusión que este incidente no fue una rutina o una coincidencia?
No fue conclusión. Fue un mensaje directo de los policías. Uno de ellos me dijo: “Nos han ordenado de arriba montar este retén para detenerte. Nos han ordenado que te intervengamos”. Estas fueron las palabras.

¿Qué buscaban?
Insistieron que yo les relevara el apodo y el nombre completo de mi fuente. El primer agente que me interrogó nunca me preguntó por el lugar, o por qué había ido a tal lugar, o si era mío el vehículo. La pregunta directa era “aunque sea dame el apodo de la persona que fuiste a entrevistar, no te creo que no lo conozcás..” El segundo agente de la DAN fue más hostil, me dijo que me podía desarmarme el carro si él quería, para buscar droga, y me preguntó directamente, pero casi como una afirmación: “Vos venís de este lugar para ver a fulano de tal – y me mencionó el apodo por el cual es conocida la persona.

Entonces, no fue un procedimiento de investigación, porque ya sabía con quien habías hablado.
Ya sabían de donde venía, ya sabían con quién había hablado. No creo que ellos pensaran que yo estaba transportando drogas de este lugar a San Salvador. Es un lugar donde se mueve mucha droga, la frontera con Guatemala.

¿Te revisaron el carro por drogas?
Lo revisaron por encima, ni siquiera abrieron el motor, ni las llantas, nunca hubo una revisión real. No buscaron nada.

¿Cómo fue el operativo para detenerte?
El 911 puso un retén en el desvío a San Salvador que evita pasar por Santa Ana. Ya sabían que yo iba a pasar por ahí. Cuando pasé, los agentes del retén, del 911, vieron un papel y mis placas – y yo ya sabía que me iban a parar. Pasé, y desmontaron el retén, nos siguieren, me dieron luces altas, se bajaron armados y nos bajaron. A los minutos aparecieron 2 agentes de la DAN encapuchados, uno con arma larga. Aparecieron de la nada, del monte, salieron de un charral donde estaban esperando.

Si no era un procedimiento de investigación, porque ya sabían con quien habías hablado, ¿cuál es la otra hipótesis? ¿Es intimidación?
Mi hipótesis es que a alguien en la PNC le molesta que yo hable con esta fuente. Intentaron a asustarme. Tal vez pensaron  que esto me intimida y que nunca más voy a  ir a esta zona para volver a contactar a esta fuente.

Bueno, para conseguir esto necesitan crearte miedo que a vos te puede pasar algo, es suficiente crearte miedo que a tu fuente le va a pasar algo. Sería lo más delicado para un periodista…
Ya lo intentaron por este lado. Cuando la fuente estaba en un lugar, supuestamente bajo protección de la PNC, investigadores de Ahuachapán lo amenazaron por hablar conmigo. De hecho, le dijeron a esta fuente –que en ese momento estaba protegido por el Estado, como testigo- que si hablaba conmigo, le iban a retirar la protección. Y que además, si hablaba mal de algún policía, ellos mismos le podían hacer algo… El nunca identificó directamente a estos policías que le amenazaron, pero yo tengo idea de quienes fueron.

¿Por qué es la DAN que te interroga sobre tu relación con esta fuente?
No tengo todos los cabos atados, pero cualquier investigador puede tener un chero en la DAN y pedirle el favor. Todavía no termino de cerrar el rompecabezas. Ya hay una investigación policial. Hoy me llamó una persona de la Inspectoría de la PNC, quien lleva la investigación en Santa Ana, quieren entrevistarme…

Entonces, ¿ya pusiste una denuncia ante la fiscalía sobre la actuación de la policía?
Nuestro director Carlos Dada intentó comunicarse con el ministro, y nos contestó a través de Manuel Melgar (el secretario privado de la presidencia). Melgar dijo que se iba a ordenar una investigación.

¿No fue el desliz de unos subalternos?
Ellos mismos dijeron que la orden venía de arriba. Sabían de dónde venía y con quien había hablado. No sé si me habían seguido desde mi casa, porque el carro lo recibí a las 7 de la mañana en mi casa. Esto ya significaría que hay un seguimiento sistemático a periodistas para identificar sus fuentes…

No estamos hablando de cualquier fuente, sino de una fuente que habla con un periodista sobre procedimientos y posibles delitos de policías. Es gravísimo. Es grave de las dos formas – o te pegaron la cola desde tu casa, siguiéndote para identificar tu fuente; o estaban vigilando a tu fuente, y cuando se dan cuenta que aparece un periodista, le siguieron para detenerle e interrogarle. De ambas formas estaban investigando la relación entre fuente y periodista.
Claro, era un retén para detener a un periodista. Y el punto de interés era mi fuente. Es algo nuevo y es grave.

¿Qué te plantea a vos? ¿Es nuevo que vos te sientas bajo investigación y seguimiento en el terreno?
Creo ya haber detectado que me sigue una persona, incluso cuando iba a hacer entrevistas. Pero es la primera vez que agentes que se identifican como policías hacen un acto tan descarado de detenerme.

¿Qué problema te plantea a vos como periodista investigativo en cuanto al punto clave: la confiabilidad y protección de tus fuentes?
Nos plantea un serio problema. Ellos me siguieren, saben adónde fui y a quiénes contacté, y lo más preocupante: fue un operativo sofisticado, porque no fui capaz de detectarlo. Posiblemente yo los llevé a mi fuente. Como periodista investigativo me pone en un dilema, me han puesto a prueba mi capacidad de proteger a mi fuente. Yo tengo que seguir hablando con fuentes de este tipo, tengo que replantearme qué les digo a ciertas fuentes a la hora de podérmeles acercar. Es injusto que un periodista esté en riesgo por su trabajo, pero es aun más delicado que una fuente, por hablar con un periodista, se exponga a riesgos. Es delicado para él y para el periodismo.

Habláme un poco más de esta fuente.
Este es un tipo que ha coqueteado con la muerte, que ha estado muy metido dentro del mundo del crimen. Se mueve por muchos lugares rurales – y si un día sale la noticia que a él lo asesinan “gente vestida de policías y fuertemente armados”, ¿qué debo pensar yo? Es una desprotección increíble que se me manifiesta a partir del retén que me ponen.

Resumamos, ¿era ilegal ponerte el retén?
A cualquier periodista lo pueden detener si sospechan de él. Es legítimo. Yo salí en un pickup polarizado de un cantón fronterizo, donde se mueve mucha droga. Si a mi me paraba la DAN y me dice: Manos arriba, vamos a ver si andás armado, te vamos a revisar el carro – no lo veo ningún problema. Pueden parar a los periodistas, como a cualquier otro – pero no me pueden parar como me pararon a mi: con la única intención de indagar sobre mi relación con mi fuente. Te pueden revisar el carro, un periodista puede andar transportando drogas, claro que sí. Pero no pueden amedrentare con llevarte 72 horas si no colaborás, porque estas fueron sus palabras - y colaborar significa revelar tus fuentes. Esto sí es meterse con tu oficio.

Oscar, los dos somos periodistas que con frecuencia trabajamos historias que solamente se pueden contar abriendo fuentes con personas que cometen delitos. Hay historias que de otra manera, sin hablar con personas al margen de ley, no se pueden contar – y estamos convencidos que estas historias tienen que contarse. Entonces, existe un  problema de confidencialidad, de cómo garantizar la seguridad de nuestras fuentes. Pero aparte de esto, ¿vos ves un problema ético cuando entrevistás a fuentes criminales? 
La regla que no puedes entrevistar a criminales no existe en el periodismo…

Ni en la ley…
Ni en la ley. Tampoco existe una regla que no podés encubrir esta fuente, o sea, que tenés que revelarla. Uno puede hablar con criminales y ocultar su identidad, para que no los reconozcan y no los metan presos o los maten. Si yo hablo con el coyote de mi última nota, él me pide que no revele su identidad, porque si la revelo, lo van a ir a traer.
Por otra parte, uno no puede ser cómplice de delitos. O sea, si una fuente me dice que va a cometer un homicidio, yo estoy en la obligación, como cualquier ciudadano, a informar a la policía. Los periodistas constantemente tenemos que aplicar un criterio. Y sobre cada caso y cada decisión tenemos que tener argumentos. Nada es automático, cada caso te puede plantear nuevos dilemas y nuevas reglas.

Bueno, si existe un dilema, es entre vos y tu editor y entre vos y tus lectores, pero no entre vos y la policía. 
Totalmente. En el momento que te dicen: Yo fiscal o yo policía necesito tener toda la información que tú tienes sobre tu fuente, es acoso al periodismo.

Dirán que exigimos inmunidad para los periodistas.
No pido inmunidad. Si la policía creía que yo transportaba drogas, tenían todo el derecho de revisarme hasta los zapatos. Un periodista no está eximido de cometer delitos. No nos tiene que cubrir ninguna inmunidad. Con que sospechan de mi que soy marero, aunque me identifique de periodista de El Faro - y me traten como presunto marero, con esto no tengo ningún problema. Si me golpean es otra cosa, ya sería una ilegalidad.

Sería ilegal en el caso tuyo, como en el caso de cualquier pandillero.
Ahora, que se metan con mi trabajo, esto es un amedrentamiento. Y yo quiere saber quien lo ordenó. Esto no venía de estos dos agentes de la DAN. Yo no creo que ellos hayan pensado una tarde: Vamos a ir a joder a este tipo, pongámonos en este sol de mediodía, pongámonos este calcetín en la cabeza, y vamos a molestar a este periodista. No, alguien se les ordenó. Y yo quiero que el director de la policía o el ministro me conteste quién fue y porqué.

¿Ellos tienen derecho a interrogarte sin identificarse?
Creo que no. Tampoco creo que tienen derecho a descamisarte en la vía pública. Tampoco creo que está en alguna ley que no puedo usar mi teléfono mientras hacen su pesquisa. Ellos dijeron: Mientras dure nuestra pesquisa, no puedes usar tu teléfono. ¿Y si su pesquisa dura 72 horas, mi mujer y mi hija y mi periódico no van a saber adónde estoy? Yo les dije explícitamente: Tengo que hablar a mi periódico, porque nosotros tenemos un monitor, cuando vamos a lugares de riesgo, y si no me reporto, da alerta…

Pero esto lo hacen con cualquiera. 
Hubo ahí muchas cosas que no deberían hacer, pero que las aplican a muchas personas, que no son periodistas, y que no las deberían de aplicar a nadie. Y otras que directamente atentaban contra el oficio periodístico.

Esta distinción que vos hacés es clara y oportuna: Te pueden investigar si tienen sospecha de un delito, pero no pueden investigar tu procedimiento profesional, sobre todo lo relacionado con tus fuentes. Y mucho menos con fuentes que pueden ser relevantes en la investigación periodística de abusos policiales. Si yo no puedo proteger mis fuentes, no voy a tener fuentes.
De todos modos: ¿Cuál es el delito de ir a hablar a un tipo en un cantón? Quiero regresar a este dilema: ¿Podemos nosotros los periodistas hablar con criminales? Esta pregunta a los lectores les puede causarles mucha duda. ¿Porqué uno como periodista tiene la prerrogativa de hablar con criminales? ¿Y porqué encubro el nombre, protegiéndolo?

¿Cual es tu respuesta, Oscar?
Porque creemos que lo que él va a contar es muy valioso para la sociedad. Porque creemos que sólo él tiene la información de ciertas cosas.

Cualquier historia tiene varios lados. Y un lado es el del delincuente, del victimario. Contar la versión del delincuente, del coyote, del pandillero no significa valorar su posición o justificar su acción. No tomarlo en cuente es restarle una parte a la historia.
Ahí hay una gran reto para el periodismo. El periodista tiene que ser honesto. Nunca he presentado una fuente criminal diciendo que es un buen tipo. No, estoy hablando con un tipo que es un asesino. Aunque no revelo su nombre, revelo sus condiciones. Porque el lector tiene derecho de saber quién es tu fuente y qué hace. Y creo en lo que me dice, porque tengo dos años y medio de hablar con él.  Me ha contado cosas que no ha contado a nadie, ni a su mamá. El periodismo tiene un regla inviolable: Tienes que ser honesto con el lector. Si vos hacés un perfil sobre una persona con la cual cenaste un día, no es honesto.

Puedes citar una fuente que solo conocés de una cena, pero tenés que decirlo.
Correcto. Y siempre tenés que decir que es un criminal, incluso explicar su historial, hasta donde puedes sin revelar su identidad.

Para concluir, Oscar: Para el trabajo tuyo y de El Faro, ¿qué conclusiones sacás de todo esto?
Exigir a las autoridades que nos revelen con honestidad qué pasó y de dónde salió la orden. Es una prueba para las nuevas autoridades

Prueba de cómo van a manejarse con la prensa?
Sí. ¿Van a respetar el trabajo de la prensa, o no?
(El Diario de Hoy)

Carta a los rebeldes sandinistas

Compañeros:
Todavía se me eriza la piel cuando me recuerdo de aquellas fiestas del 19 de julio en Managua, los aniversarios de la Revolución Sandinista. El país entero bailando, cantando, tomando ron, abrazándose. La esperanza hecha fiesta.

Hoy es otro 19 de julio, y la fiesta se ha secado a un tedioso acto oficialista. La última vez que vi en televisión (gracias a TeleSur que se encarga a transmitir en vivo a todo el continente este tipo de eventos casi religiosos desde Nicaragua, Venezuela, Bolivia, Cuba y Ecuador) la celebración del 19 de julio, me recordaba a los últimos actos de 1 de mayo en Moscu, Praga o Berlín Oriental, poco antes del colapso de la caída del muro y el colapso de todo el bloque socialista. Discursos aburridos. Masas apáticas. Consignas falsas. Aplausos ensayados.

En el 1981 viví por primera vez un 19 de Julio en Managua: el segundo aniversario de la revolución sandinista. Me encantó, porque en nada se pareció a los actos oficiales con los cuales los comunistas suelen espantar a la juventud. Se pareció mucho más al carnaval de Rio o al festival de Woodstock que a las ceremoniosas concentraciones de obreros y campesinos en La Habana, Pekín o Moscú…

De ustedes, mis amigos sandinistas, con quienes festejamos toda la noche el 19 de julio del 1981, ya nadie está con el Frente Sandinista, que Daniel ha convertido en una maquinaria política para mantener el poder y aumentar la riqueza de su familia. Hoy el 19 de Julio ya no es un día de felicidad y esperanza, sino un día de frustración y tristeza. Las masas que asisten, ya no serán expresión de rebeldía, como en el 81, sino de sumisión. El acto será preparado, controlado hasta el último detalle y presidido por Chayo Maurillo, la esposa y bruja del comandante-presidente Daniel.

La revolución sandinista fue secuestrada por un grupo de comandantes y sus familiares. El clan Ortega sustituyó al clan Somoza, con los mismos mecanismos de control, corrupción y represión. La nobleza de la rebeldía juvenil fue lo que hizo a todo el mundo enamorarse del Sandinismo. Pero donde existía nobleza, hoy existe el cinismo de la corrupción.

En la plaza ya no estarán ustedes, los rebeldes sandinistas. Y en las tribunas ya no estarán las grandes figuras intelectuales y artísticas del Sandinismo como Sergio Ramírez, Luis Enrique y Carlos Mejía Godoy, Ernesto Cardenal, Giaconda Belli, Carlos Fernando Chamorro y tampoco héroes de la lucha guerrillera como Dora María Tellez, Jaime Whelock, Mónica Baltodano, Luis Carrión, Víctor Tirado, y Henry Ruiz. Todos ellos están apartados, algunos en la oposición, otros en el “exilio interno” de sus casas…

A pesar de todo, también este año una nutrida delegación de dirigentes del FMLN y del gobierno de Salvador Sánchez Cerén va a estar presente en el acto oficialista del 19 de julio, a la par de Daniel Ortega, Chayo Murillo y los otros oligarcas nuevos de Nicaragua.

A este servidor, quien ha estado bailando en estos aniversarios en los años cuando ir a Managua no era una expedición con aire condicionado, por favor no me representen. Mis saludos van a los nicas rebeldes que siguen batallando contra la dictadura, solo que hoy se llama revolución…

Les saluda Paolo Lüers
(Mas!/EDH)

El enigma de los 15 mil dólares: Carta de los internos del penal Chalatenango a la jueza de vigilancia

Hace poco salió la noticia que en una requisa en el penal de Chalatenago, fueron encautados más de 15 mil dólares en efectivo. Causa para que fiscales, policías y periodistas especularan sobre el origen criminal de este dinero. En una carta que los internos del penal dirigieron a la jueza de vigilancia y a la Procuradoría de Derechos Humanos (ambas instituciones que no supervisaron la requisa como manda la ley), y de la cual nos hicieron llegar copia, explican el enigma del dinero requisado y denuncian procedimientos violatorios a la ley y los Derechos Humanos. Aquí el facsmile del escrito (Paolo Luers)



Carta a los generales

Estimados señores Vargas, Zepeda y Corado:
Con mucha sorpresa me doy cuenta que ustedes -generales retirados y protagonistas de la guerra civil salvadoreña- aspiran a ser candidatos a diputados por el partido ARENA. Es un grave error por parte de ustedes. Y sería un grave error por parte de ARENA postularlos. Es una burla al anhelo de renovación y relevo de la sociedad.

Los dos de ustedes que me conocen (Orlando Zepeda y Humberto Corado; a Mauricio Vargas no tengo el gusto de conocerlo personalmente, aunque en Morazán a veces nos llegamos algo cerca en el terreno…) saben que no soy anti-militar. Es más, saben que yo, como ex-guerrillero, levanté mi voz en contra de esta estúpida corriente anti-militar que todavía cultivan muchos dentro de la izquierda. Lo hice incluso cuando mis amigos de la Sala de lo Constitucional sentenciaron que cualquiera que tuviera formación militar no era apto para tener responsabilidades en Seguridad Pública. De paso sea dicho, no escuché a ninguno de ustedes criticando esta sentencia…

Defendí a ustedes los militares también cuando muchos exigieron la extradición de Orlando y otros a España para que enfrenten otro juicio en el caso Jesuitas. Yo sostuve que con ustedes hicimos la guerra, pero también la paz, y que juntos hicimos la reconstrucción del país - y por tanto, yo defiendo sus derechos de la misma manera como defiendo los derechos de los que han sido mis compañeros de armas.

Aunque no tienen ningún impedimento de tipo legal, su regreso a la política activa sería un grave error. Así como es un error histórico del FMLN que sigue bajo la dirección de los comandantes.

Lo que el país necesita con urgencia es que las generaciones pos-guerra asuman su responsabilidad y enrumben El Salvador a un futuro que ya no sea marcado por la polaridad de la guerra que peleamos nosotros. Ante un FMLN inmóvil en sus trincheras ideológicas y su liderazgo histórico, ARENA tiene la gran oportunidad de apertura hacia la sociedad civil y la juventud que buscan protagonismo. ¡Y vienen ustedes para postularse de diputados! Y además, por lo que he escuchado, con propuestas viejas, obsoletas, como la pena de muerte, el estado de excepción…y otras recetas guerreristas para responder al clamor de la gente que pide seguridad.

A más de 20 años de terminar la guerra, ni ustedes los comandantes militares, ni los comandantes guerrilleros son los llamados a conducir el país. Si quieren aportar a la renovación de las políticas públicas, pónganse a abrir espacios para el releve generacional y de ideas. Pero no a disputar los espacios a los renovadores.

Como se inscribieron en ARENA, entiendo que al fin decidieron apoyar a este partido de oposición. Bueno, háganlo de otra manera: Como militares, con su gran capacidad organizativa y con el prestigio que todavía gozan en amplios sectores de la sociedad, pónganse a apoyar a los nuevos liderazgos de la oposición, a los emergentes candidatos que quieren erradicar la corrupción y reconstruir la ética política. Ellos compiten con muchas desventajas contra el aparato del partido - y ustedes podrían apoyarlos, con asesoría, con trabajo territorial, con la autoridad que todavía representan. Estoy hablando de Rodrigo Molina, el luchador liberal, que está bastante solo en el COENA; de Edwin Zamora y Ana Vilma de Escobar, que han estado casi solos en la fracción; y de nuevas caras como Juan Valiente, John Wright (que no es ningún extranjero, sino el nieto de don Billy Sol Bang), Claudia Gazzolo de Munguía, Lucrecia de Domínguez, Jorge Santacruz y Javier Palomo, Juan Pablo Foltán. Estas caras nuevas no lo tendrán nada fácil en el proceso interno del partido – pero una vez que sean postulados, serán los que lo acercarán a la sociedad civil y la juventud.

Ustedes, gente de experiencia y autoridad, en vez de desgastar a la oposición en búsqueda de un liderazgo propio que ya no les corresponde, podrían ser los motores detrás del relevo y la renovación, no solo de ARENA, sino del país. Podrían nuevamente, como en el proceso de paz y reconstrucción, mostrar su madurez y responsabilidad. No quiten cupos a los liderazgos nuevos, respáldenlos.

Saludos, Paolo Lüers
(Mas!/EDH) 

La respuesta del general Juan Orlando Zepeda:

“Hay que cerrar las escuelas de comunicación y refundarlas”

Una entrevista de Albinson Linares a Antonio Pasquali
Tomado de Prodavinci (Venezuela)

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Antonio Pasquali fotografiado por Roberto Mata ©2014

Corría el año de 1955 en París, donde pasaba de todo. Terminaban las reuniones para el fin de la ocupación aliada en Alemania, se realizó el Motor Show más grande de Europa (donde se presentó el popular Citroen DS), los vegetarianos escandalizaron los clásicos bistros con su Congreso Mundial y Chet Baker se encerró en los estudios Barclay a grabar magistrales standards como Summertime. Fue el año en que Simenon le confesó a The Paris Review que escribía cada una de sus novelas del detective Maigret en sólo 11 días.
A ese hervidero histórico llegó un joven venezolano directo a La Sorbona, con una beca para cursar su doctorado en Filosofía. Seis décadas después y con 85 años de edad, Antonio Pasquali recuerda que descubrió otra pasión en esa estancia: “Había un curso de Filmología, nada menos. Una ciencia muy esotérica, no sé quién inventó esa palabra, pero allí daban clase Paul Ricoeur y Edgar Morin, de quien me hice amigo. Estaba escribiendo en ese momento Le cinéma ou l’homme imaginaire, para mí uno de sus mejores libros. Por supuesto que me inscribí y me fascinó”.
A su regreso a Caracas, luego de la caída de Marcos Pérez Jiménez en 1958, ingresó a la facultad de Filosofía de la Universidad Central de Venezuela (UCV). Era volver a su escuela de formación, donde pocos años antes había sido discípulo de Juan David García Bacca y Edoardo Crema, entre otros. Pasquali era un profesor brillante y muy joven que había llegado de París con muchas inquietudes, sentía la necesidad de trascender y marcar un hito, el afán de aproximarse a entender nuevas problemáticas.
“Tuve el deseo de estudiar por completo toda la problemática comunicacional y, de ahí, salió Comunicación y cultura de masas. El primer capítulo de ese libro es el abordaje de un filósofo al tema de qué es la comunicación y eso no pierde actualidad. Pudiera estar equivocado, pero se sigue leyendo para demostrarlo”, advierte mientras rememora la petite histoire de este libro, publicado hace 50 años y que es una referencia constante en los estudios comunicacionales.
Mientras los claustros académicos celebran este medio siglo, pocos saben que Pasquali terminó su ensayo en 1963. Pero no fue sino hasta febrero del año siguiente que las ediciones de la Biblioteca de la UCV (Ebucv), sacaron los primeros ejemplares de esta obra capital.
Hubo mucha controversia con la publicación de Comunicación y cultura de masas ¿Cuáles conclusiones de ese estudio cree que fueron las más polémicas?
La roncha que se levantó con el libro no se debió a su primera parte, sino a la segunda. Allí hago un análisis de la televisión local y la demuelo. Estudié todos los canales; el 2, 4, 8 y descubrí que eran terribles. Por ejemplo: mostré que dedicaban el 37,5% de su programación a la publicidad, difundían cerca de 1.500 mensajes publicitarios diarios y todos los telefilmes eran norteamericanos. Nosotros jamás veíamos en Venezuela un programa jamaiquino, costarricense o boliviano. Claro que, visto en perspectiva histórica, te percatas de que eran los años de la Guerra Fría. Había un control de contenidos de Estados Unidos sobre todo Occidente. Todo eso lo puse en evidencia con cuadros estadísticos y eso fue lo que asustó.
¿Era una novedad en América Latina el uso de las categorías kantianas para el estudio de los medios de comunicación social?
Partí de la categoría kantiana de la relación porque comunicar es una manera de relacionarse. Eso me llevó a descubrir que, por la aplicación de esa categoría, debía analizar lo que es comunión, información y comunicación, lo que son las leyes de la casualidad y las de comunidad, como las llamaba Kant. Eso me condujo a pensar que la información es una manera hasta mecánica si quieres de manipular una opinión pública, pero que el verdadero comunicar, es otra cosa. Comunicar requiere que los dos polos de la comunicación tengan, por ejemplo, una misma capacidad de recibir y emitir. En esa época, no lo olvides, la radio y televisión eran sólo univectoriales y no permitían el feedback. Eso es lo que creo que va a quedar de ese libro.
¿Sigue siendo un gran entusiasta de las nuevas tecnologías y dinámicas que han cambiado las relaciones con los medios?
Todas esas perspectivas nuevas están en mi obra posterior, en libros como Comprender la comunicación o la Comunicación Mundo. Es decir, ¿qué es la gran novedad? Que de golpe y porrazo terminó la Guerra Fría y vino una nueva tecnología que nos convierte a todos en emisores, nada menos.
¿Era posible imaginar ese cambio hace cincuenta años?
Nadie podía imaginarlo. Nadie. Recuerdo una frase de Hans Magnus Enzensberger de hace muchos años que enunciaba la hipótesis, delirante, de cómo sería un mundo en que todos tuvieran una estación de radio y llegaba a la conclusión de que sería un burdel y un caos. Pues llegó ese mundo porque tú y yo podemos lanzar un periódico diario, como Prodavinci, por ejemplo.
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Antonio Pasquali fotografiado por Roberto Mata ©2014

¿Cuál cree que es el cambio más grande en medio de todas estas mutaciones del fenómeno comunicacional?
Todos somos emisores ahora. Todos. A veces no por el mismo canal, pero eso explica la pérdida de importancia de los viejos colosos de la época autocrática que eran la radio y la televisión. Ellos mandaban en un tiempo diseñado para la Guerra Fría. Era otro mundo. Sin embargo, Venezuela jamás fue de la periferia en esos años: con las reservas más grandes de petróleo del mundo era imposible. Aquí el primer presidente en percatarse de ello fue Rafael Caldera, por eso prohibió que hubiesen capitales extranjeros en las emisoras locales, que era algo común en esos años.
Si ahora todos somos emisores, ¿cómo será la comunicación del futuro donde habrán nuevos adelantos que harán estos procesos más personales?
Parto desde el optimismo: vivimos una época de feliz confusión porque lo que pasó es demasiado gordo. No es solamente que todos somos emisores, sino que se nos ha dado un código nuevo después de cuarenta siglos. Y eso me llevó a escribir el primer capítulo de la Comunicación Mundo. Allí demuestro que la historia cultural de la humanidad es la historia de los códigos que usamos para expresarnos.
¿Es allí donde rastrea las relaciones de los códigos antiguos hasta la invención del alfabeto?
El alfabeto nace en un pueblo de Siria que se llamaba Ugarit. Ahí llegaban las caravanas del Extremo Oriente en el siglo X antes de Cristo. Cualquier ciudadano de medio pelo de Ugarit tenía que hablar 12 o 14 idiomas. Entonces, los escribanos eran políglotas que hablaban el aramaico, escribían en jeroglíficos y cuneiforme. Hasta que un buen día todos se pusieron de acuerdo e implementaron un sistema revolucionario, por analogía: inventaron un símbolo para expresar algo no visible que es el sonido que sale de la boca con vocales y consonantes. Eso lo escribían en cuneiforme, porque solo tenían arcilla, pero los fenicios tenían el monopolio del papiro y se lo vendían a todo el Mediterráneo. Ellos convirtieron el ugarítico en el lineal fenicio. Lo escribieron de izquierda a derecha y de manera continua sobre el papiro. A Grecia llegó y los griegos que no habían hecho nada, menos de dos siglos después, ya habían escrito la Ilíada y la Odisea porque tenían un código con el cual podían hacerlo.
Otro gran cambio mencionado en sus últimos libros es la implementación del código binario…
En el siglo XX se recupera el dígito binario chino. Lo hace nada menos que Gottfried Leibniz, filósofo de la Ilustración. Se descubre que con ese dígito se puede codificar todo: el habla, los sonidos, la música, un cuadro como la Mona Lisa, todo. Todavía no estamos conscientes de la revolución que eso significó. Lo que va a venir ahora es una explosión de multimedialidad que apenas está comenzando, pero ya visitar la web de un diario en internet no es sólo leer, sino ver y escuchar. Estoy esperando al Homero del dígito binario, aún no lo veo aparecer, pero vendrá…
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Antonio Pasquali fotografiado por Roberto Mata ©2014

Luego de cincuenta años, ¿qué satisfacciones atesora de su trabajo docente?
Hay una frase que Gustave Flaubert le escribió a una mujer de apellido Chantepie, en 1858, en la que decía que el único modo de soportar la existencia era volcarse en la literatura como en una orgía perpetua. Yo creo que enseñar también lo es. Pienso que es la mejor manera de aprender. Si tienes que enseñar, debes aclararte a ti mismo una cantidad de cosas y eso es bellísimo. Todos mis alumnos están bien posicionados, hasta en el periodismo, como el caso de César Miguel Rondón. Recuerdo que Simón Alberto Consalvi también asistió a mis cursos. Eso sucedió por accidente, porque después de la caída de Pérez Jiménez el título de periodista no existía y el Ministerio de Educación le dio la posibilidad a un grupo de personas de sacarlo y por la escuela de la UCV pasó medio mundo.
¿Cree que las distopías escritas por Orwell, Huxley, Asimov y Dick se quedaron cortas ante el poder de la comunicación en el siglo XXI?
Sin duda. En ese sentido, estaba más o menos bien equipado mentalmente porque dediqué años de mi cátedra a los pensamientos míticos y utópicos. Son antinómicos, porque el mítico siempre pone al Paraíso en el pasado y la utopía al revés. La distopía es el drama, la catástrofe. Por eso puedo entender lo que estamos viviendo: es una época absolutamente apasionante. Hace poco leí en Wired que un investigador se quejaba de que hay estatuas para tantísimos pendejos y ninguno para quienes inventaron el alfabeto, es algo increíble.
¿Podía preverse la enorme influencia que tendrían estos adelantos tecnológicos en la comunicación política, como pasó con Hugo Chávez?
No creo que haya mucha relación entre esta enorme novedad de la que hablamos y un fenómeno populista venido de muy atrás como el chavismo. Se nos ha impuesto una alteración personal del señor Chávez, quien quizás soñó con ser un predicador metodista o locutor en alguna época de su vida. Fue un hombre que adoraba un medio que ya está pasando de moda como la televisión. Sólo sentía que estaba gobernando cuando aparecía en pantalla y con un micrófono en la mano, pero ésa fue la fijación personal de un autócrata que se regocijaba en su narcisismo. Chávez no es tema de semiótica, sino de psiquiatra.
¿Esa precocidad y buena disposición del venezolano con las nuevas tecnologías siempre ha existido?
Claro. Desde que apareció el petróleo y todo cambió, los venezolanos siempre queremos estar al día con todo pero eso es algo bueno. Pero es una actitud frustrada por un gobierno que siempre está en cesación de pagos por lo que tiene, prácticamente, congelado el desarrollo y progreso electrónico del país. Vivimos el drama de un país que no puede comprar equipos ni cambiar sus smartphones, por lo que nos desactualizamos. Creo que el gobierno, deliberadamente, atrasó el uso de Internet. No es inocente que todavía CANTV venda conexiones con una velocidad de 560 kb, cuando en Corea ya están en un gigabyte.
En estos momentos hay ciertos debates que vuelven en los medios. ¿Piensa que hay nuevos peligros para la libertad de expresión en Venezuela?
Diría que estamos pensando nuevos problemas con categorías viejas. Nos hemos quedado anclados en la definición de 1789 sobre libertad de expresión, porque cuando enunciamos ese principio sólo pensamos en un episodio donde a alguien se le cortó el uso de la palabra. Pero eso es viejo. Libertad de expresión es la traducción del freedom of speech del mundo anglosajón, porque cuando Lafayette escribe al respecto usa ‘libertad de comunicar’ y no libertad de expresarse. Libertad de comunicar es género y libertad de expresión es especie. Yo puedo ser otro Leonardo y tener mi casa llena de Mona Lisas, pero si no lo sabe nadie, si no lo comunico, ese saber no existe. Entonces comunicar es mucho más importante que expresarse, por eso es que todas las dictaduras modernas se jactan de que en sus países hay libertad de expresión, pero no hay libertad de comunicación.
Siempre ha sido un defensor de la necesidad de los servicios públicos comunicacionales. ¿Cree que actualmente existen en Venezuela?
El gran problema continúa y es la no-existencia de servicios públicos. Todo el paquete comunicacional del país es privado o estatal, no público. Casos sobran, como Globovisión y El Universal, que a la hora de la chiquita se acuerdan de que son empresas comerciales. Entonces cambian de parámetros y se pasan a empresarios. Se olvidan de la libertad de comunicar y dicen ‘Mire, esto ya no es negocio: tengo que vender’. Eso es un juicio económicamente impecable, pero eso no es todo. Yo hablé pestes durante 40 años de la televisión comercial privada que destruyó la cultura de este país, que no colaboró con los planes educativos ni nada. Pero tengo que admirar la firmeza de ánimo de Marcel Granier que se la jugó cuando el otro competidor fue a negociar con Chávez y Carter, al otro se le salió el salto de parámetro, El Nacional es otro medio que tampoco está haciendo negociando.
¿Es por eso que, después de pasar décadas criticando a los canales, terminó siendo el experto en el caso de RCTV en la CIDH?
Eso me llevó a aceptar el cargo de perito ante la Corte Interamericana en San José, el mes pasado. En la última sesión hablé en favor de RCTV contra el gobierno de Venezuela y la sentencia sale en diciembre. Mi diagnóstico lo basé en la manera moderna como veo la libertad de comunicar. Hoy día debemos concebir la libertad como un prisma de cinco facetas: libertad de código, de canal, de acceso a fuentes, de contenido y de públicos. Dije que la decisión del gobierno al cerrar RCTV no sólo fue una agresión a la disidencia, sino el lanzamiento de una bomba de racimo sobre un sistema que en ese momento era el favorito de la población venezolana. Eso significó cercenarle a una emisora el uso de un código y se le prohíbe el uso del canal que es la televisión. Por supuesto que no tendrá acceso a las fuentes, se le impidió hablar a los opinadores, anunciantes, etcétera. Y se le quitó a una población entera su canal privilegiado. Fue lanzarle una bomba de profundidad al pluralismo: se le quitó a la disidencia la mitad de las voces que tenían. El gobierno anunció que TVeS sería un servicio público, porque los pobres no saben lo que es un servicio público y hoy en día ese canal no lo es.
¿Podría enumerar cuáles son las condiciones necesarias para que un medio sea considerado servicio público?
Debe ser universal: si en el fondo de la sabana hay un poblado de 30 personas, ahí deben estar las antenas del servicio público. Hasta ahora todos los servicios radioeléctricos y de teléfono del país son modelo ‘Vaca Holstein’, con manchas blancas donde no hay señal y negras donde sí hay. Debe ser continuo: no hay interrupciones ni feriados. Es menester que sea versátil. Ésa es la piedra de tranca entre el privado y el público. Eso significa que si agarras la pirámide socioeducativa del país, abajo tienes gente que quiere. Por ejemplo solo rock o salsa, en el centro hay una población que quiere un poco de todo y arriba hay un 4% que quiere ver o escuchar programas de Mahler y Beethoven. El servicio público debería darle música a todos y no decir que no hay mercado para eso. También debe ser adecuado: tiene que estar al día tecnológicamente y el último es el fundamental.
¿Debe ser regido por una autoridad independiente?
Exacto. En Inglaterra, quien nombra esa autoridad en la BBC es la reina. Ni siquiera el congreso, para evitar que sea contaminado por intereses partidistas. En países como Estados Unidos, los servicios públicos comunicacionales son financiados por el gobierno con 2.000 millones de dólares al año. En todos los países europeos grandes como Inglaterra, Francia, Alemania e Italia la inversión pasa de los 4.500 millones de euros al año.  Un país así financia el servicio público con el 36,5% de lo que gasta en educación superior. Ése es el promedio.
¿Qué le faltó por investigar en este medio siglo de actividad académica?
Tenía en programa ocho libros más, pero me sucedió que cumplí 85 años de edad. Entonces decidí compactarlos en ocho capítulos y eso es la Comunicación Mundo. En el prefacio de la edición española de Comprender la comunicación relato que cuando me pidieron que actualizara el libro sentí algo raro. Como a los 15 días, lo descubrí: cuando yo había escrito ese libro, hace décadas, era un hombre que usaba una Olivetti eléctrica, multígrafo, tipex… y cuando tenía que cambiar una frase tenía que borrar esos caracteres e inventar una frase idéntica en número de caracteres. Si no, no me cabía. Vengo de ese mundo, así como mi papá venía de la época de los teléfonos de manivela y cuando me toca revisar mis libros viejos me percato de que vivo en un mundo con Internet, computadoras, impresoras, escáneres y todo eso va demasiado rápido. Todavía estamos como emborrachados, conquistando el Oeste… pero no sabemos muy bien donde se paró la caravana.
¿Qué aspectos cree que no se deben dejar de estudiar en la comunicación?
Todo lo que es comunicar tiene dos grandes capítulos: la llamada comunicación social y el sistema educativo, que son dos formas de tramitar saberes. Si no se ponen al día, le van a pasar por encima y quedarán obsoletos. Nosotros comenzamos burlándonos de Wikipedia, pero el año pasado en una universidad alemana se hizo el ejercicio de reunir 18 grandes definiciones de la física en paquetes. Los primeros eran sacados de los grandes manuales académicos y los otros fueron principios que se encuentran gratis en internet, cuando se les entregaron ambas versiones a un grupo de especialistas  ganó Internet 17 a 1. Nunca en la vida podemos olvidar eso.
¿Admira, entonces, los esfuerzos colaborativos?
Claro, el common knowledge es lo que viene. ¿Sabes lo increíble que es poder subir detalles y precisiones a un artículo en Wikipedia y seguir acumulando conocimiento gratuito? Es el modelo perfecto, tanto así que la Enciclopedia Británica tuvo que adaptarse y aceptar colaboraciones de lectores. La gran enciclopedia alemana Brockhaus no se adaptó y quebró.
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Antonio Pasquali fotografiado por Roberto Mata ©2014

¿Cuál cree que es el gran reto de las actuales escuelas de comunicación social?
Creo que en América Latina existe un gran drama. Tenemos casi 2.500 escuelas de comunicación social en todo el continente y eso es terrible, porque terminan repitiéndose las unas a las otras. Hay que reformarlo todo. Tengo diez años diciéndolo: hay que cerrar las escuelas de comunicación y refundarlas. Mi visión es que podrán entrar sólo gente con un título universitario como médicos, abogados, historiadores, literatos, semiólogos, aviadores, cirujanos, etcétera, que tengan el interés de querer comunicar lo que ellos saben será una especialización más.
¿Qué les diría a los jóvenes que quieren cursar estudios de Filosofía en estos años?
El uso de Internet es una pirámide vertiginosa que siempre pone a prueba tu formación previa. Si tienes principios filosóficos robustos, verás en Internet lo que otros no ven y sabrás navegar por lugares de conocimiento, donde otros ni siquiera sabrán qué hacer. Es un tema de código, ¿por qué me fue bien a mi? Simplemente porque me había pasado, previamente, por Kant y Aristóteles. Y sabía que una de las doce categorías supremas del entendimiento es la relación. ¿Y qué es la comunicación? Relacionar. La filosofía siempre busca ir al fundamento de todas las cosas y es una excelente manera de superar un defectivo criollo que tenemos los venezolanos. Nos gusta ver las ramitas y nunca vemos el bosque entero.
Es un gran melómano, ¿a qué música suele volver siempre?
Los Beatles son una de las últimas manifestaciones humanas musicales de antes de que viniera alguien a destruir la melodía. Tengo una petite veneración por Los Beatles. En un 80% escucho música clásica y estoy sufriendo como un perro. He hecho de todo para que se repare el daño porque somos un país sin música clásica. Han desaparecido la 97.7 y yo hablé con todos los rectores de las universidades: “vamos a hacer algo”, y no se ha hecho nada. Aparentemente, no le importara a nadie y me parece grave. Hasta Weber lo oigo todo, pero tuve en mi vida dos grandes enamoramientos; hace unos treinta años empecé con Bramhs y hace quince años, Mahler.
¿Le gusta escuchar las interpretaciones de Mahler que conduce Gustavo Dudamel?
Gustavo Dudamel me ha hecho uno de los grandes regalos musicales que he recibido en mi vida, porque vino hace un año a montar la integral de Mahler en el Teresa Carreño. Hay que ver lo que es escuchar todo Mahler por el mismo director. Eso lo recordaré toda la vida porque él es de los pocos que entendieron a Mahler, muchos lo han tocado sin entenderlo. Otro que lo entendió muy bien fue Claudio Abbado.

Debate sin tapujos

A mis compañeros de lucha de la Unidad Democrática y a todos los venezolanos quienes queremos conquistar la democracia.
 
Les escribo esta carta desde mi celda de la cárcel de Ramo Verde cuando cumplo cinco meses de encarcelamiento injusto por haber llamado a la protesta no violenta y a la conquista de la democracia por la vía popular y constitucional. No soy el único preso, somos más de 150 los presos políticos incluyendo a los dos alcaldes destituidos y encarcelados, Enzo Scarano y Daniel Ceballos, y a Iván Simonovis y los policías de la PM que ya cumplen 11 años de prisión injusta.

Venezuela se está cayendo a pedazos, la crisis es en todos los ámbitos y no hay ningún análisis, ni los de voceros del propio régimen, que indiquen que por el camino que vamos saldremos de esta crisis que afecta la vida de millones de venezolanos, todos los días.

El origen de esta crisis no es el colapso del precio del petróleo, ni una invasión extranjera, tampoco lo es una guerra económica y mucho menos es culpa del pueblo venezolano. El origen de todos los problemas es el mismo: el sistema. Un modelo económico fracasado que, en lugar de haber aprovechado la más grande bonanza petrolera en 100 años, ha permitido el crecimiento de la pobreza y de la pobreza extrema. Un sistema de gobierno antidemocrático, corrupto, ineficiente y militarista que ha instalado un Estado delincuente que pretende echar raíces profundas para favorecer a una elite gobernante que ya asoma el despotismo hereditario para mantenerse en el poder por generaciones.
Este sistema nosotros lo hemos calificado cómo DICTADURA, una Dictadura del siglo XXI, una dictadura a color, pero a fin de cuentas una DICTADURA. Pero para no polemizar si es o no una dictadura quedémonos en el punto de encuentro que concluye que el origen de la crisis generalizada es el sistema. Es decir el origen del problema es político y su solución tiene que ser política.

Siendo el problema el sistema, estamos obligados a hacernos, y respondernos, la pregunta: ¿salimos del sistema o permanecemos prisioneros de él? El dilema está centrado allí, salir o permanecer. Nosotros optamos por salir, una salida que sea popular, democrática y constitucional, pero irrevocablemente comprometida con salir del sistema y conquistar la democracia. Sin concesiones; no las puede haber, como no las hubo para quienes salieron a conquistar la independencia de Venezuela o para quienes salieron a derrocar la dictadura de Marcos Pérez Jiménez.

Ante esta realidad se ha abierto un debate en el seno de la oposición democrática. Lo primero que quiero decir sobre esto, es que no está mal el debate dentro de la Unidad nacional, más bien es una señal positiva que tengamos visiones diferentes, siempre y cuando no dejemos a un lado dos condiciones necesarias, definir un objetivo común y mantenernos unidos.

El debate es positivo, ya ocurrió en el pasado reciente cuando en el 2009 promovimos primarias y tarjeta única, propuesta que fue duramente criticada por algunos compañeros de la oposición en sus inicios, pero que luego fue asumida como el camino a seguir por todos quienes creemos en la Unidad.
Para lograr el cambio que queremos es necesario debatir y hacerlo sin miedo, con respeto, pero sin temor a disentir. Lo que sería reprochable es actuar como el oficialismo, quienes ante las voces disidentes que ya señalan su división interna, optan por la descalificación, los tribunales disciplinarios y el torniquete al debate. Ese jamás debe ser nuestro proceder. Más bien todo lo contrario, para conquistar la democracia, practiquémosla, seamos demócratas en nuestro proceder interno para ganarnos la legitimidad de poder conducir el país, que siempre tendrá visiones encontradas sobre distintos temas, de manera democrática.

Sobre este debate ya hay sobre la mesa distintas propuestas que me voy a permitir comentar de forma respetuosa.

Ramón Guillermo Aveledo y Henri Ramos Allup (AD) han insistido en retomar el dialogo con el régimen sin condicionarlo para que pueda fluir. Ya esta opción tuvo un primer ensayo fracasado, no por culpa de la oposición sino porque el régimen lo utilizó como un mecanismo para aplacar la protesta popular y no para tejer un entendimiento nacional. Así acertada y oportunamente lo señaló esta semana la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) que estando representada en el diálogo en la persona del Nuncio Apostólico tiene toda la autoridad moral para llegar a esta demoledora conclusión de lo que fue este primer ensayo.

Nos preocupa que un nuevo episodio del diálogo sea utilizado por el régimen para avalar medidas extremas como el aumento del precio de la gasolina, una maxidevaluación y otras medidas muy duras que no merecen ser aplicadas bajo un manejo opaco y corrupto de la economía como el que actualmente tenemos. Convocan a pagar la factura entre todos para que ellos sigan robando y botando los recursos de todos los venezolanos.

Sobre el diálogo tenemos que estar claros que no hay diálogo efectivo sin presión de calle. Nuestro pueblo lo sabe: así como los obreros organizados en sindicatos protestan para lograr el contrato colectivo, los estudiantes lo hacen por el pasaje o el comedor, y los barrios por la falta de agua, así debemos actuar desde la protesta no violenta para lograr que el régimen acceda a un diálogo real que genere el único resultado aceptable: el camino hacia la democracia.

Henrique Capriles ha insistido en que el objetivo de la oposición debe ser el cambio del CNE. Tiene razón Henrique, tenemos que cambiar el CNE, pero también a la Contraloría que avala la corrupción endémica con su pasividad cómplice; a la Fiscalía que encarcela a inocentes y deja en libertad a asesinos; al TSJ que tuerce la Constitución con sentencias que criminalizan la protestas, militarizan la política y avala la corrupción; a la Defensoría del Pueblo que solo defiende los intereses del PSUV; de la Asamblea Nacional que es inoperante como resorte del debate y contraloría política y democrática; y por supuesto al ejecutivo encabezado por Nicolás Maduro que es responsable de las más alta ineficiencia y corrupción que se haya conocido en la historia del país.

El problema es el sistema. Ya en el pasado la oposición se enfrascó en centrar el debate en el CNE sin ningún resultado. Con esto no quiero decir que hay que dejar de buscar el cambio del CNE, sí hay que hacerlo ya que todas las soluciones pasan por procesos electorales, solo digo que allí no está la solución del problema político de fondo, el CNE es un medio y no un fin.

Primero Justicia propone la tesis de acumulación de fuerzas y proponen como ruta para el cambio las elecciones de la AN en el 2015.

El problema con esta propuesta es que ya hemos ganado y no ha sido reconocida la voluntad popular. Así pasó en el 2010 con las elecciones de la Asamblea Nacional. Ganamos el voto popular con el 52% pero el oficialismo obtuvo mayoría de diputados y desarticularon la AN con habilitantes, destitución de diputados y minimizando el impacto de esta instancia. Además esta opción sería inefectiva para lograr un cambio en los Poderes Públicos, que no podrían ser cambiados aún ganando la mayoría de los diputados, ni tampoco resuelve el problema de la urgencia del cambio.

Ganar y no cobrar también ocurrió en abril del 2013, tal como lo dijo Henrique Capriles a Venezuela y al mundo: ganamos las elecciones pero por el cerco institucional hoy gobierna Maduro. Insisto: El problema es el sistema, no solo el CNE.

Es necesario revisar y reorganizar la MUD y adaptarla a esta nueva etapa tal como lo propone Antonio Ledezma, con respeto, amplitud pero con el sentido de urgencia que amerita el momento.
En este sentido María Corina Machado, Copei, Bandera Roja y otras organizaciones proponen la convocatoria de un Congreso Amplio de Unidad Nacional, como un mecanismo para ampliar y democratizar la Unidad Nacional que sin duda alguna es una tarea pendiente y necesaria ya que el país democrático es mucho más grande que los partidos políticos que hacen vida en la MUD.
Esta convocatoria a un Congreso Amplio podría ser el escenario ideal para la definición entre todos de una ruta a seguir para el cambio del sistema. Fue precisamente esa la deliberación que hace 203 años tuvieron nuestros padres de la independencia quienes luego de tres días de deliberación acordaron firmar el Acta de Independencia 10 años antes de conquistarla. Es decir, la declaración de independencia el 5 de Julio de 1811, fue la definición de un rumbo a seguir que solo se hizo realidad luego de muchos años de lucha y sacrificio, pero lo lograron porque sabían hacia dónde iban y qué querían conquistar asumiendo todos los riesgos.

La ruta a seguir debe combinar una estrategia política con la protesta de calle, una acción sostenida y no-violenta que incorpore a todos los sectores en el espacio en donde nos reconocemos y nos hacemos fuertes: LA CALLE. De lo ocurrido entre febrero y mayo debemos convencernos de lo importante que es canalizar la protesta de calle de forma ordenada y no violenta, y sin duda alguna los jóvenes y estudiantes tendrán una responsabilidad importante en este sentido.

Un grupo de partidos y organizaciones entre los que está el partido al que pertenezco: Voluntad Popular, estamos promoviendo dentro de este debate la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente como el camino a seguir para lograr un cambio profundo como lo amerita la circunstancia.

Promovemos la convocatoria a una Constituyente por varias razones. La primera, es un mecanismo de cambio político que está contemplado en la Constitución (art. 347 y art. 348) y que puede ser convocado por la vía de la iniciativa popular. En Venezuela hemos tenido varios procesos constituyentes, y todos han sido convocados desde el poder, es cierto, pero también es cierto que la Constitución vigente, a diferencia de todas las anteriores contempla que el Pueblo mediante la consignación de firmas equivalentes al 15% del REP, puede convocar un proceso como este. Esta sería la primera Constituyente convocada desde el Pueblo y para el Pueblo. No es un invento nuestro, la opción esta allí, clarita, en el artículo 348 de la Constitución. Activarla o no depende de nosotros.
La segunda razón es que si el problema es el sistema como hemos dicho, una Constituyente es el mecanismo más idóneo para cambiar el esquema y los responsables de conducir los Poderes Públicos del Estado venezolano, y eventualmente convocar a unas elecciones para legitimar los cargos de elección popular.

La tercera razón es que ante una crisis de la magnitud que hoy padecemos, una Constituyente sería un punto de encuentro, de diálogo y reconciliación nacional en donde todos estén representados. La Constitución no es el problema, es el pacto social que hoy está roto por el secuestro del Estado venezolano. Por eso aprovechamos para hacer un llamado al oficialismo democrático a buscar una salida incluyente a la crisis.

En un proceso constituyente podrán participar todos, incluyendo la creciente disidencia oficialista que hoy está siendo asfixiada por la antidemocracia interna. En una eventual Constituyente estaría representado el PSUV así como otras organizaciones del Polo Patriótico que hoy cuestionan al gobierno de Maduro y se quejan de estar excluidos.

Y finalmente, estimamos oportuna la convocatoria de una Constituyente, porque es urgente el debate y el acuerdo sobre el modelo de Gobierno y de Estado a seguir. ¿Cuál es el modelo económico? ¿Cómo garantizar los derechos de todos? ¿Cuál es la responsabilidad de los militares? ¿La descentralización?

No basta con sustituir a quienes gobiernan, es necesario definir cuál es el modelo de país por el cual todos trabajemos y todos nos veamos representados. Durante los últimos años hemos visto crecer a muchos sectores que deben ser incorporados en este proceso de cambio. Hoy esos sectores están en la calle y reclaman ser escuchados: trabajadores, médicos, educadores, estudiantes, gremios, productores, comerciantes, las ONG. Todos deben ser parte de un proceso de cambio de abajo hacia arriba.

Estamos claros que nuestra propuesta es una más dentro del debate, y es precisamente por eso que debemos ante todo promover el debate, el diálogo entre quienes queremos cambio. Un diálogo que tenga como resultado un objetivo común, la conquista de la democracia, y una ruta compartida.
No caigamos en la trampa de descalificarnos los unos a los otros, tengamos más bien la valentía de debatir de manera amplia las propuestas que cada quien le está haciendo al país.

Hermanos y hermanas de la Unidad Nacional, pongamos nuestro corazón y compromiso del tamaño de la circunstancia, salgamos juntos, sin miedo, con la mayor amplitud, a conquistar la democracia.

Desde la Cárcel de Ramo Verde, a los 14 días del mes de julio de 2014.