lunes, 16 de noviembre de 2015

Carta al presidente Ortega: ¡Dejálos pasar!

Daniel:
Las imágenes de Peñas Blancas, con mas de mil migrantes cubanos barrados en la frontera, bloqueado su paso por el ejército y la policía de Nicaragua, parecen mucho a las fotos que durante semanas hemos visto de Hungría, Eslovenia, Croacia y Serbia.

En ambos casos hay gente que solo pide paso libre para llegar adónde su sueño y su desesperación los llevan y dónde se sienten bienvenidos y respetados. Los que el ultraderechista y racista gobierno húngaro no quiso dejar pasar por Hungría, eran refugiados que huyen de las guerras en Siria, Irak y Afganistán y quieren llegar a Alemania o Suecia, y los que vos reprimís en Peñas Blancas son cubanos que no creen en el cambio en Cuba y quieren llegar a Estados Unidos. 

¿Quién sos vos para juzgar si tienen razón y derecho de haber salido de su país? ¿Qué te importa? Ellos no piden asilo en Nicaragua, solo libre paso. En vez de hablar por teléfono a Castro para que te diga que los detengás, la única cosa que tenías que hacer es hablar con los gobiernos de Honduras, El Salvador, Guatemala y México para organizar que lleguen a Estados Unidos.

Para vos, no son refugiados. Bueno, que yo sepa, pasar en lanchitas o baldas por un mar para salir de un país a riesgo de ahogarse no lo inventaron en el Mar Mediterráneo, lo inventaron en Cuba. Repite: ¿Quién te nombró juez sobre esta gente que está dispuesta de ir caminando de Ecuador a Estados Unidos?

Los gobiernos solo les tienen que dar la visa de paso, nada más. Estoy seguro que los nicas se harán cargo de darles comida, techo y consuelo. Igual que lo haríamos en El Salvador, si nuestros gobiernos se ponen de acuerdo de abrir las fronteras y dejarlos pasar.

Los centroamericanos no somos menos hospitalarios que los pueblos de Europa que recibieron con solidaridad a los refugiados de medio oriente. Los que no saben responder con humanismo son los gobiernos. Bueno, algunos gobiernos, como el tuyo aunque se dice revolucionario.

Simplemente déjalos pasar, Daniel. Ni al gobierno cubano ni al tuyo le conviene que los medios estén llenos de cubanos que se enfrentan a garrotes y fusiles sandinistas. Entienda una cosa: Una multitud que viene caminando  atravesando continentes, sufriendo hambre, enfermedades y hostilidades burocráticas, nadie la va a detener, a menos que esté dispuesto de masacrarlos. No creo que tengás el estómago para esto, Daniel.

Simplemente dejálos pasar. Saludos,

(Mas!/El Diario de Hoy)